Magro remate de los Polled Hereford

Sólo se vendieron 14 de los 39 ejemplares ofrecidos; el precio máximo fue de $ 21.000, un quinto de lo que se pagó el año pasado.

04deAgostode2009a las07:51

Hay que remontarse varios calendarios atrás para encontrar un remate de bovinos en la Rural con un resultado tan magro como el obtenido ayer con las raza Polled Hereford. De los 39 animales que subieron al ring, sólo se vendieron 14 (un 36% del total), con un precio máximo de $ 21.500.

"En cambio, el año pasado se vendió el 75 por ciento de los animales ofrecidos y el máximo fue de 50.000 pesos por el 50 por ciento de un ejemplar", comparó el director ejecutivo de la Asociación Argentina Criadores de Hereford (AACH), Juan Bullo. "Esta es la destrucción de la ganadería", dijo el directivo con un tono de frustración.

Ya desde el comienzo de la subasta sorprendió la falta de ánimo del público, que pese a todo ocupó en gran número las butacas del Pabellón Rojo del predio de Palermo. Sólo el ingreso de tres integrantes de la Comisión de Enlace provocó entusiasmo y aplausos. En la primera línea se sentaron los presidentes de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Luis Biolcati; de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, y de la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), Carlos Garetto. Los acompañó el vicepresidente de la Rural, Alejandro Delfino.

Los hermanos Gervasio y Fernando Sáenz Valiente, de la firma Sáenz Valiente, Bullrich y Cía., tuvieron la primera gran frustración con el primer ejemplar ofrecido. Fue con el Reservado Gran Campeón Macho, de Juan Manuel Garciarena, para el que los martilleros pidieron para "abrir" el remate $ 70.000, que ante la apatía de los compradores luego fueron bajando hasta llegar a los 30.000. "A menos de eso no se puede vender", dijo Gervasio, que ordenó llevar de regreso al corral al box 905.

Y así pasó con otros 24 animales. Sólo para destacar, el máximo correspondió al box 897, un toro dos años menor, de Horacio La Valle y Marta Vila Moret de La Valle y Carlos Ojea Rullán, adquirido por Alberto Frene en comisión.

Concluido el remate, el presidente de la AACH, Carlos Reyes Terrabussi, dijo a LA NACION que lo que acababa de ocurrir era el resultado de las malas políticas del Gobierno, que se sumaron a la sequía. Se remontó a 1974 para encontrar un año tan malo para la ganadería. "Era la misma política de hoy", dijo en referencia a la gestión de la tercera presidencia de Juan Domingo Perón, seguida por la de su esposa, María Estela Martínez, alias Isabel.

"Con el control del comercio que hace el Gobierno, lo único que consigue es pagar menos al ganadero, pero el precio en las góndolas no baja", señaló el directivo.

Reyes Terrabussi se compadeció de los productores. "Yo sé el sacrificio que hacen para llegar a Palermo", concluyó.

"Pongan ustedes el precio..."
A medida que el remate se hacía cada vez más difícil, Gervasio Sáenz Valiente apeló a un recurso casi desesperado. "Pongan ustedes el precio...", dijo, pero desde el público lo único que recibió fue indiferencia.

"Es que no hay plata... La ganadería está mal", se oyó comentar al secretario de la SRA, Arturo Llavallol, a sus vecinos de asiento. Luego, en diálogo con LA NACION, ratificó sus dichos y agregó que, con estos precios, con lo que se paga por tres novillos en el Mercado de Liniers se puede comprar un reproductor en Palermo.

Para Oscar Blanchard, criador de la raza en Azul y ex presidente de la AACH, el resultado del remate fue decididamente "lamentable". Quizá para encontrar una justificación señaló que "hoy los ganaderos están apuntando más a las cruzas con razas índicas para desarrollar la actividad en el norte del país, a raíz de la expansión de la agricultura y el desplazamiento de la ganadería".

Por último, Gervasio Sáenz Valiente dijo que éste era un año muy malo, para olvidar, pero ha

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