Syngenta le compra el negocio de semillas de girasol a Monsanto

En la Argentina, la firma suiza quedará primera en el segmento de girasol, donde tenía una participación pequeña, y heredará un centro de investigación en la localidad de Camet.

Por
07deAgostode2009a las07:18

La suiza Syngenta es la primera productora mundial de agroquímicos y la tercera de semillas. Con la mira en hacer crecer el peso de este último rubro, que le aportó en 2008 el 21% de sus ventas, ayer anunció que le compraba el negocio mundial de semillas de semillas de girasol a la estadounidense Monsanto, la número uno del sector.

La operación involucra u$s 160 millones, casi el doble de los u$s 75 millones que le aportó el segmento girasolero a Monsanto el último año, en línea, según expertos del sector, con la valuación en esta industria.

Antonio Aracre, director regional de Syngenta para América Latina, le dijo a El Cronista que, “con la compra, la empresa consolida su liderazgo mundial en semillas de girasol, y además lo consigue en mercados donde tenía una presencia minoritaria, como la Argentina”.

El peso de la Argentina en la operación no es menor, puesto que el país es uno de los mayores productores del mundo de este híbrido, y el mayor exportador aceite de girasol.

Según la empresa, la demanda de aceites saludables, de los que el de girasol es el líder, viene creciendo a un ritmo del 4% anual, y en el negocio de semillas las jugadas se miran a un plazo de 15 años.

De acuerdo con los datos de la firma, el mercado de semillas de girasol es de unos u$s 700 millones anuales. Con la compra, que aún debe ser aprobada por las autoridades regulatorias, la empresa aumentaría su participación en él unos nueve puntos, hasta quedarse con el 27%.

Investigación local

Más allá del traspaso de los activos no tangibles, como créditos por ventas e inventarios, la operación de dejará a Syngenta un activo físico en el país, la moderna planta de Camet, en la bonaerense Mar del Plata, que Monsanto levantó hace casi una década y donde se dedica a la investigación y desarrollo del girasol, que aún no tiene exponentes transgénicos.

“La compra nos deja con el primer puesto en el país en semillas de girasol, pero además es estratégica porque nos posiciona frente al productor y al distribuidor: ahora le podemos dar soluciones en todos los cultivos”, dijo Aracre.

En el mundo, la venta de agroquímicos le dejó a la firma u$s 9.200 millones el año pasado (el 79% de su facturación), mien tras que las semillas aportaron los u$s 2.400 millones restantes.

Por Alejandra Groba.

Temas en esta nota

    Cargando...