Cae al 50% el financiamiento para cadenas de venta de electrodomésticos y bancos

La emisión de fideicomisos, el instrumento que estas empresas usan para financiarse, se derrumbó en los primeros siete meses de 2009. La baja se traduce en menos préstamos al consumo para las familias locales.

07deAgostode2009a las07:56

Fue uno de los negocios más florecientes en los años posteriores a la crisis. Pero ahora, la financiación al consumo se ha convertido en una actividad en franca decadencia. En los últimos meses, tanto los bancos como las compañías de tarjetas han visto disminuir su volumen de negocios por primera vez desde 2003, mientras que en las empresas como cadenas de electrodomésticos y financieras el otorgamiento de créditos se frenó casi por completo.

La incertidumbre económica que se vive en el país desde fines de 2008 es la principal causa de este problema. Pero además en el caso de las cadenas comerciales y las entidades no bancarias la actividad de financiación se vio restringida por otras cuestiones. Y es que este año se redujo sensiblemente el acceso de esas compañías al fondeo: en los primeros siete meses del año, la emisión de fideicomisos –herramienta que usan esas empresas para hacerse de fondos frescos– cayó prácticamente a la mitad que en el mismo período de 2008.

Según datos del mercado, entre enero y julio de 2009 la colocación de fideicomisos ligados a préstamos al consumo y a cupones de tarjeta de crédito fue de $2.937,6 millones, muy por debajo de los $5.162,4 millones que se habían colocado en el mismo período del año pasado. El monto financiado hasta ahora es además más pobre que lo colocado en 2007, por lo que puede decirse que el mercado de fideicomisos se encuentra ahora en su nivel mínimo de los últimos dos años.

La gran mayoría de los bancos, las cadenas minoristas y las entidades no bancarias que dan préstamos al consumo utilizan los fideicomisos para fondearse. En concreto, lo que hacen es “empaquetar” los préstamos que otorgan para luego venderlos a los inversores en la forma de títulos que pagan capital más una tasa de interés. Con el dinero que recaudan en el mercado, otorgan nuevos préstamos. En los últimos cinco años, las empresas que financian consumo tomaron prestado más de $27.000 millones a través de fideicomisos. Pero este año, y por primera vez desde 2003, este negocio se achicó fuertemente, y promete seguir con su tendencia negativa.

“La situación se enrareció mucho luego de que se conociera el caso Bonesi, que dejó de pagar sus obligaciones”, indicaron calificadas fuentes del mercado. El caso Bonesi sembró la desconfianza entre los inversores que veían en el fideicomiso a uno de los instrumentos financieros más seguros de la plaza local. Agobiada por las dificultades económicas, la cadena de artículos para el hogar entró en concurso de acreedores en abril, y decidió retener el dinero con el que debía pagarle a los ahorristas que habían comprado sus fideicomisos.

Pero además de Bonesi, este año han sido varios los empresas de retail que han llegado a la tapa de los diarios por sus serios problemas financieros. Saturno Hogar fue la primera, y recientemente se sumaron Bazar Avenida –socia de la red Megatone– y Otero Electrodomésticos (ver aparte). Y es que la caída en la facturación fue muy fuerte para algunas de ellas: según el Indec, en el primer semestre las ventas de electrodomésticos cayeron 18%.“Ahora, los inversores son más selectivos a la hora de prestar su dinero, y eso se nota en la gran diferencia de tasas que paga cada compañía”, indicaron.

De hecho, esta semana Garbarino –junto a Frávega, el jugador más fuerte y de mayor solidez financiera del sector– consiguió fondos al 15%, mientras que las empresas más pequeñas o menos conocidas deben pagar tasas del orden del 20%. En tanto, Frávega se animó a salir con una estructura de fondeo novedosa, un fideicomiso sintético que logró colocar

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