El pasto, sin tiempo para las lágrimas

Genética y manejo brindan una buena salida para la cría en la Cuenca del Salado.

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08deAgostode2009a las08:25

En la fiesta mayor de la ganadería argentina, la tecnología siempre ofrece novedades para aumentar la productividad. Una de ellas fue la presentación titulada "Más que una aspiración, pasto real en la Cuenca del Salado", una cuestión estratégica para la principal zona de cría de la Argentina.

A sala llena, el Ing. Juan José Amadeo, del semillero Gentos, mostró la transformación de un establecimiento en esa zona, desde un campo natural que en 2002 producía entre 1,5 y 4 toneladas de Materia Seca (MS) por ha/año hasta el salto productivo que hoy significa la producción de pasturas permanentes de entre 8 y 14 tn/ MS/ha/año. Eso representa, claro, la oportunidad de pasar de 70 a 160 kg/ha a entre 500 y 850 kg/ha/año.

El cambio, según explicó Amadeo, fue posible "en base a un protocolo de trabajo que implicó una estrategia intensiva apuntando a lo que se podría denominar ''fábrica de pasto moderna'', tratando de dejar atrás el diagnóstico inicial de baja productividad y calidad de forraje, la concentración estival, el período acotado de producción y la pérdida de especies".

En base a agropiro, pero también con buena participación de festuca, describió el proceso de acciones secuenciales implementadas teniendo en cuenta los siguientes factores de rinde: ambiente, elección de especies, implantación (más que siembra), manejo de la cosecha (más que pastoreo) y fertilización.

El nuevo modelo tiene en cuenta cuestiones como los cultivos antecesores (en una zona donde el promedio de campos aptos para agricultura se sitúa alrededor del 30%), la densidad de siembra, la fecha de implantación (en el caso de la festuca se observó una pérdida de 75 kgs MS/día de demora, desde principios de marzo hasta fines de abril) y hasta el retorno de la inversión por fertilización.

Asimismo, se compararon tasas de crecimiento de campo natural con especies y cultivares determinados.

Por ejemplo, 2.190 kgs. de MS/ha/año de pelo de chancho versus los 7.950 kgs. MS/ha/año de pastura base agropiro Hulk. Y también un campo natural que ofreció 3.570 kgs MS/ha/año contra 10.410 kgs. MS/ha/año de una pastura a base de festuca.

Amadeo, en una presentación conjunta de su empresa con Campos y Asociados, tradujo esos números en valores de producción de carne. Así, contrastó los 3.000 kgs de MS/ha/año para producir 100 kgs. de carne, con los 10.400 kgs. de MS/ha/año que redundan en 520 kgs de carne.

Eso en un modelo tecnológico "real" implementado en 500 hectáreas, pero también el experimentado especialista en pasturas destacó un potencial probado en 20 hectáreas, que ofrece 14.657 kg MS/ha/año y 855 kg de carne.

Y dijo que no sólo aumenta la producción sino que también bajan los costos por kg de MS: de $ 0,050 en el primer caso a 0,043 y 0,034 en el segundo y tercero.

Para quienes temen perder la inversión en pastura en el primer año (por una inundación u otros factores eventuales), Amadeo retrucó con una mirada inversa: "¿Y si amortizás toda la inversión en el primer año?".

Mauricio Bártoli
Especial para Clarín.

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