El Gobierno envió al Congreso un proyecto para controlar a los medios

Cristina lo anunció con tono triunfalista. La oposición salió a cuestionar la iniciativa.

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28deAgostode2009a las07:45

Con toda la pompa K, Cristina Kirchner presentó ayer en la Casa Rosada su proyecto de Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, una de las apuestas más fuertes del Gobierno para este año y en el que ya se anticipa un duro debate en el Congreso.

La Presidenta, como otras veces, le dio tono de gesta épica a la apuesta oficial. Se vanaglorió -erróneamente- de que era el primer proyecto de ley que enviaba el Ejecutivo al Parlamento desde el retorno de la democracia para reemplazar la Ley de Radiodifusión vigente desde la dictadura. Y vaticinó que el debate en el parlamento "va a poner a prueba como nunca a la democracia argentina".

Desde buena parte de la oposición salieron ayer mismo a criticar la propuesta haciendo hincapié, sobre todo, en el momento elegido por la Casa Rosada para enviar el proyecto. Reclaman, sobre todo, que el debate se dé después del 10 de diciembre, cuando asuman los nuevos diputados que fueron votados hace dos meses.

Desde el oficialismo, la estrategia es la contraria: apurar la votación del proyecto antes del recambio legislativo que dejará más debilitada a la bancada oficialista.

Unos 250 funcionarios, sindicalistas y artistas colmaron desde temprano el Salón Mujeres Argentinas para darle calor a la ceremonia. El grupo más eufórico de simpatizantes K siguió el evento desde pantallas de LCD instaladas en un patio de la planta baja de la Casa Rosada. Y afuera, en la Plaza Mayo, algunos centenares de jóvenes de la JP, La Cámpora y el gremio de capillitas acompañaron con bombos y banderas.

Demorada, Cristina Kirchner ingresó al salón a las 11.42 junto al gabinete completo y ocho gobernadores: Daniel Scioli (Buenos Aires), Sergio Urribarri (Entre Rios), Jorge Capitanich (Chaco), Luis Beder Herrera (La Rioja), José Luis Gioja (San Juan), José Alperovich (Tucumán), Maurice Closs (Misiones) y Celso Jaque (Mendoza).

La variopinta platea incluía en primera fila a Hugo Moyano y Hebe de Bonafini (ni se saludaron) y más atrás legisladores como José María Díaz Bancalari, Héctor Recalde, Ariel Basteiro y Patricia Vaca Narvaja, sindicalistas como Juan Belén (UOM), Julio Piumato (Judiciales) o Hugo Yasky (CTA), los piqueteros Luis D''Elía y Emilio Pérsico y los artistas Federico Luppi, Alejandro Dolina, Juan Palomino y Raúl Rizzo.

Ante el aplauso de pie de todos ellos, Cristina firmó el mensaje presidencial 1139 que envía el proyecto al Congreso y se leyó un elogioso mensaje del relator especial de Naciones Unidas sobre el Derecho a la Libertad de Opinión y Expresión, Frank R. Larue, alabando la propuesta oficial.

Habló Gabriel Mariotto, interventor del COMFER y uno de los redactores del proyecto y luego la Presidenta. Cristina volvió a hacer referencia a la dictadura cuando dedicó el proyecto a los 118 periodistas desaparecidos y consideró que si en anteriores gobiernos no se había enviado un proyecto era porque había un "suprapoder con la suficiente fuerza para imponer decisiones a cualquiera de los tres poderes a partir de la presión".

"Libertad de expresión no debe confundirse con libertad de extorsión y libertad de prensa no puede ser confundida con la libertad de los propietarios de la prensa", continuó la Presidenta.

Cristina destacó que el proyecto fue revisado tras las conferencias y debates que se realizaron en todo el país en los últimos meses. Ayer a las 19 ingresó por mesa de entradas de la Cámara Baja.

Por: Leonardo Mindez.

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