Portazo de dos funcionarios con fuertes críticas a la política oficial

Campos acusa de lobbista a Alarcón. También se aleja otro hombre de Scioli.

04deSeptiembrede2009a las07:41

Miguel Campos fue el primer secretario de Agricultura del kirchnerismo y batía todos los récords de permanencia en el cargo cuando, a principios de 2007, comenzó a sentir el acecho de su par de Comercio, Guillermo Moreno. Renunció sin escándalo y logró refugió en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, donde mantuvo su rango de secretario de Estado. Ayer, a pedido del jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, elevó su renuncia a la presidenta Cristina Kirchner. Su largo escrito reflejó bien algunos hitos de la voltereta de la política oficial hacia el campo. "Fue muy fuerte observar cómo en apenas dos años se destruyó todo lo que se habían construido durante cuatro años", evaluó Campos.

Dario Duretti, diputado provincial y productor agropecuario de Bragado, fue una de las muy escasas voces del sector que en el conflicto de 2008 defendió públicamente la aplicación de las retenciones móviles. En diciembre de 2008, el gobernador Daniel Scioli lo premió nombrándolo secretario de Reforma Política de la provincia. Ayer Duretti pegó el portazo y también presentó su renuncia.

Campos y Duretti no tienen nada que ver entre si. Pero ayer los unió el rechazo a la política agropecuaria que aplica el kirchnerismo. Prolongan la saga que inició el ministro de Asuntos Agrarios bonaerense, Emilio Monzó.

La renuncia que Campos elevó a la Presidenta no tiene desperdicio para quien quiera entender el proceso que devino en el fuerte enfrentamiento actual entre el kirchnerismo y los productores, y que comienza a tomar cuerpo a partir del alejamiento del ex ministro Roberto Lavagna. El ex titular de Agricultura recordó que en ese momento "presenté mi renuncia por primera vez y la entrante ministra Felisa Miceli me solicitó que siguiera en el cargo. Desde esa fecha continué presentando diversas propuestas de políticas agropecuaria que no fueron escuchadas".

Campos señaló sin pelos en la lengua al culpable de su alejamiento definitivo de la Secretaría de Agricultura, que se produjo un año después. "Mi renuncia fue motivada principalmente por la creciente y dañina acción del Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno", imputó. También reveló un dato desconocido de aquella avanzada morenista. "Unas semanas antes de mi renuncia se incorpora al INDEC, como alma de la intervención en ese organismo, la licenciada Beatriz Paglieri, a quien yo había sacado de la órbita de la SAGPyA por su falta de transparencia e idoneidad".

Lo cierto es que el alejamiento de Campos coincide con el giro de la política kirchnerista para con el campo: la negociación dejó paso a la confrontación. Unos meses antes de su partida, Néstor Kirchner ordenaba el cierre total de las exportaciones de carne. Unos meses después, Moreno y el actual titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, se apoderaron de los resortes claves de la gestión.

Curiosamente, el kirchnerismo le debe a Campos sus mejores logros en materia agropecuaria. Todavía bajo su gestión se sembró la cosecha récord 2007/08 y la Argentina frenó las pretensiones de la multinacional Monsanto por cobrar regalías a la soja transgénica. Bajo su gestión, además, se logró lo impensable: regularizar la estratégica Cuota Hilton, que -cuando asumió Kirchner- se repartía en un 60% por recursos judiciales.

Debido a esa política, Campos fue el primer funcionario enjuiciado de la era kirchnerista. Los frigoríficos, la mayoría extranjeros, agrupados en ABC le iniciaron una demanda de la que salió bien parado. En aquel momento, recordó Campos, la ex diputada María del Carmen Alarcón "declaró en mi contra para lograr mi procesamiento". La llegada de Aníbal Fernández y la reciente incorporación de Alarcón (a la que definió como lobbista de ese grupo), parece haber sido para Campos la gota que

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