El oficialismo apura la ley de medios

Impuso su mayoría en la Cámara de Diputados para acotar el debate, con la intención de aprobar el proyecto dentro de 10 días.

04deSeptiembrede2009a las07:45

El oficialismo no tuvo miramientos: tras ocho horas de tensa discusión, impuso su mayoría en un plenario de comisiones de la Cámara de Diputados con el fin de apurar al máximo el proyecto de ley de radiodifusión del Gobierno y limitar el debate a sólo tres audiencias públicas, que se desarrollarán la semana próxima. El objetivo: dar media sanción al proyecto dentro de 10 días.

No sólo eso. En su visita al plenario de las comisiones de Comunicaciones, Presupuesto y Libertad de Expresión, el interventor en el Comfer, Gabriel Mariotto, dejó en claro que no aceptará modificaciones sustanciales en el proyecto y que mantendrá incólumes sus pilares: éstos son el dominio del Gobierno sobre la autoridad de aplicación de la norma, a cargo de adjudicar y prorrogar las licencias; el ingreso de las empresas telefónicas en el mercado audiovisual, y la drástica reducción de licencias que podrá tener un mismo dueño.

De nada valieron las protestas de la oposición, que reclamó al unísono un debate más exhaustivo de una iniciativa a la que todos, opositores e incluso oficialistas, califican de trascendente para la vida democrática. El kirchnerismo se mantuvo intransigente a sabiendas de que cuanto más se dilate la discusión más ardua será su aprobación en el recinto por los reparos que el proyecto despierta. Incluso en unos pocos miembros oficialistas.

La de ayer fue una jornada de debate agobiante que, por momentos, bordeó el escándalo. Arrancó con fuertes críticas cruzadas entre la presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión, la radical Silvana Giúdici, y sus pares oficialistas, que le rechazaban la propuesta de convocar a siete audiencias públicas en el interior del país para ampliar la discusión, que había aprobado minutos antes la comisión que dirige. La estrategia de la oposición más dura -UCR, Coalición Cívica, Pro, el cobismo y el PJ disidente- apunta a dilatar el debate del proyecto.

"¡Eso es una provocación!", bramó desde su despacho el jefe del bloque oficialista, Agustín Rossi, indignado por la actitud de Giúdici. Impartió por teléfono la orden tajante a su tropa: acotar al máximo el debate y emitir dictamen el viernes próximo. Ni siquiera una propuesta intermedia que formuló Eduardo Macaluse (SI) de combinar audiencias públicas en la Capital y en el interior por un plazo determinado convenció al oficialismo. El resultado de la votación, sobre el final, fue aplastante: 34 votos oficialistas sobre 24 opositores. Apoyó a su bloque hasta el chubutense Juan País, que en la Comisión de Libertad de Expresión había calificado de "inaceptable" un debate acotado a sólo tres audiencias públicas y cuyo referente, el gobernador Mario Das Neves, había calificado de "horrenda" la iniciativa.

La oposición se retiró mascullando bronca e impotencia. No sólo por la embestida oficialista, sino también porque Mariotto no dio el brazo a torcer en pedidos de cambio.

Críticas
La posición más crítica la exhibió, curiosamente, una diputada oficialista (al menos por ahora): Graciela Camaño, que sufrió insultos de militantes kirchneristas y protagonizó un confuso episodio que casi termina en escándalo. Camaño -que anticipó su voto negativo- puso el dedo en la llaga: "Lamento decirles que todas las bondades de democratización que se pregonan aquí estarán sometidas a un gobierno, y lo más grave es que la participación de las ONG prevista en la ley no será vinculante".

Camaño, al igual que Macaluse, Claudio Lozano (Proyecto Sur) y Juan Carlos Vega (Coalición Cívica), alertó que esta norma no impide una participación mayoritaria de medios extranjeros en el mercado audiovisual. Las críticas opositoras -incluso de aliados como Silvia Vázquez y Ariel Basteiro

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