Los ensayos de fertilización en trigo de Nidera tuvieron mejores rindes

El promedio de rendimiento a nivel país de la campaña 08/09 fue de 19 qq/ha de trigo. Sin embargo, el promedio de la serie de ensayos de fertilización realizados por Nidera Nutrientes durante la misma campaña y bajo las mismas condiciones ambientales fue de 42 qq/ha.

09deSeptiembrede2009a las08:02

“Los beneficios de la fertilización se aprecian tanto en años secos como húmedos”. La conclusión no es nueva, pero en este caso tiene una fuerte correspondencia con la realidad que obliga a recordarla.

En la campaña 2008/09, especialmente durante el momento de implantación del trigo, el impacto de la sequía fue mayor a otros años. El déficit hídrico se acrecentó durante la primavera, momento de floración. Esas condiciones, sumadas a una menor fertilización, hicieron que se disminuyese el potencial de rinde, alcanzando un promedio, a nivel país, de 19 qq/ha (datos SAGPyA).

Sin embargo, “el promedio de rendimientos de nuestra red de ensayos fue de 42 qq/ha, muy superior a la media nacional”, comentó Marcelo Palese, especialista del Servicio Técnico de Nidera Nutrientes.

Los sitios evaluados por Nidera Nutrientes abarcaron las localidades de Iraizoz y Energía (Sudeste de Buenos Aires), Arrecifes y Salto (norte de Buenos Aires), Norberto de la Riestra, Del Valle y Pehuajó (centro de Buenos Aires), y Cerrillos (Salta).

En las localidades de Iraizoz, Norberto de la Riestra y Energía los tratamientos que incluyeron azufre y cloro, además de fósforo y nitrógeno, presentaron incrementos de rendimientos respecto al testigo de cada localidad de entre 8 y 20%.

En la localidad de Salto el promedio de los tratamientos fue de 39 qq/ha. En todos los casos se cubrió la extracción de fósforo en el grano, e incluso parte del fósforo aplicado ingresó en el reservorio del suelo (Figura 1). Esto resulta de importancia al considerar una fertilización integrada en la secuencia trigo/soja de segunda.

Finalmente, fueron muy destacados los resultados obtenidos en la localidad de Cerrillos (Salta), donde el trigo se realizó bajo riego, con 4 aplicaciones desde macollaje. Los tratamientos de fertilización incluyeron nitrógeno, fósforo, azufre y magnesio, con rendimientos que alcanzaron los 61,5 qq/ha.

Estrategia integradora

“Una nutrición integradora es la que cubre todo el espectro y mantiene la estabilidad del suelo, minimizando lo que pueda provocar la inacción de la práctica instalada por la indisponibilidad del nutriente”, apuntó el técnico de Nidera.

Por esta razón, la complementación de las experiencias fueron los avances en micro-nutrientes usando el acarreador común que es la semilla.

Así, “nutrientes como nitrógeno y fósforo fueron eje de consultas de dosis y momentos oportunos de aplicación durante varias campañas. Luego, se trabajó sobre fuentes, especificidad de uso y formas de presentación que debieran ser adecuadas a ambientes sometidos a extremos o a condiciones desfavorables para la permanencia del nutriente en el perfil del suelo y para la efectiva transferencia de los nutrientes a los sitios de expresión de rinde y/o calidad”, detalló Palese.

La posibilidad de restablecer niveles aceptables de otros nutrientes como azufre en variadas fuentes también fue contemplada. “Esto satisface la relación del binomio nitrógeno/azufre, expresando un mayor rinde y forzando a la conformación de las cadenas bi-sulfuro”, explicó Palese.

A partir de la información surgida de los análisis de suelos, plantas y su interrelación, se abrieron experiencias en otros elementos nutritivos como el cloro. Si bien los análisis en su conjunto suman datos de varias campañas atrás, los impactos de respuesta fueron confirmándose con el éxito de los últimos años. “La interpretación ofrece lecturas tales como que el cloro sería de una categoría mayor respecto de cómo está conceptuado (por ser el

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