El Gobierno condenó la reunión de Cobos con líderes de la oposición y volvió a pedirle que renuncie

Hay gestos que a uno lo obligarían a dar un paso al costado, dijo Aníbal Fernández; ayer, el vicepresidente recibió a Macri, De Narváez y la UCR para frenar la ley de medios.

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11deSeptiembrede2009a las10:33

Como era de esperar, el Gobierno no tardó en condenar el último gesto de desafío de Julio Cobos, que ayer recibió a los principales líderes de la oposición que acordaron unirse para frenar el proyecto de ley de radiodifusión que el Gobierno quiere ver aprobado antes del 10 de diciembre.

"Si no tiene posiciones de las mismas características, hay gestos que a uno lo obligarían a dar un paso al costado o ponerse en un ámbito en donde, por lo menos, no colisionara con el Gobierno", aseguró esta mañana Aníbal Fernández cuando se lo consultó por la movida del vicepresidente.

La evaluación del jefe de Gabinete no terminó allí. En declaraciones a FM Blue, añadió: "Es un espanto que, en un país, el que fuera compañero de fórmula de la presidenta de la Nación, esté jugando en contra".

Ayer, Cobos recibió en su despacho del Senado a Mauricio Macri, a Francisco De Narváez y a la cúpula de la UCR que acordaron frenar la nueva ley de medios que impulsa la Casa Rosada.

Concretamente, los líderes de la oposición acordaron que "revisarán" todas las normas aprobadas por el oficialismo desde el 28 de junio pasado y que pondrán especial énfasis en una eventual ley de radiodifusión, si es que el kirchnerismo logra sancionarla antes del recambio parlamentario del 10 de diciembre.

Lo hicieron en una conferencia de prensa que ofrecieron luego de entrevistarse con Cobos, a quien le fueron a pedir, en su condición de presidente del Senado, que garantizase un debate "en tiempos razonables" del proyecto del Gobierno ante la eventualidad de que el texto supere la discusión en la Cámara de Diputados.

Tal como anticipó LA NACION en su edición del lunes, Cobos pretende girar el proyecto al menos a cuatro comisiones, una más que las que lo están estudiando en la Cámara baja. No obstante, el vicepresidente no se pronunció ayer ante el pedido de los dirigentes y optó por mantener en silencio su estrategia, confiaron voceros que participaron de la reunión.

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