La exportación de biodiésel no se estanca y suma u$s540M

En Europa dicen que Argentina se convirtió “en el principal competidor“.

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23deSeptiembrede2009a las07:39

Si bien las exportaciones cayeron un 40% en el mes de agosto, y acumulan una disminución en valor de 24% en los primeros ocho meses del año, un puñado de productos ha logrado desmarcarse de la malaria que afecta al comercio mundial.

Uno de esos productos es el biodiésel que se produce en estas pampas en base al aceite de soja, cuyo polo productivo en la provincia de Santa Fe –a la vera del río Paraná– es el más grande del mundo.

Entre enero y agosto de este año las exportaciones del biocombustible que sustituye al gasoil treparon a 540 millones de dólares, un 15% más de lo que se había vendido en igual lapso de 2008.

Solamente el mes pasado los embarques de biodiésel permitieron el ingreso de divisas por algo más de 100 millones de dólares. Un dato más que interesante si se considera que las exportaciones de agosto tuvieron la mayor caída en toda la era K.

Mientras que medidas en dólares contantes y sonantes las exportaciones de biodiésel representan por estos días casi la cuarta parte de las exportaciones de aceite de soja, que lejos de aumentar su exportación, el valor de sus embarques se redujo en 943 millones de dólares durante los primeros ocho meses de 2009.

En Europa no se consigue
El crecimiento de las exportaciones de este año tuvo un buen incentivo en las medidas adoptadas por la Unión Europea que obligaba un uso de corte con biodiésel y bioetanol que cubriera progresivamente y año tras año la demanda de los combustibles fósiles.

Por caso en España el uso de biocombustibles y bioetanol mezclados con gasoil y nafta, respectivamente, debía cubrir el 3,4% como mínimo de la demanda de combustibles fósiles.

Pero el uso del biocombustible ya alcanzó al 3,75% de la demanda en la primera mitad del año con la venta de 439.653 toneladas de biodiésel.

Para el año próximo el mínimo regulado para el uso de biocombustibles llegará al 5,8% del mercado español, y lo que se espera son más importaciones europeas de biodiésel.

Los que se quejan son los fabricantes españoles del biocombustible que dicen no poder competir con el producto importado desde países emergentes.

“El problema que nos encontramos es que se está importando mucho biocarburante de Argentina y el sureste Asiático, y las importaciones están cubriendo más de la mitad de la demanda”, señaló Trini Contreras, project manager de la APPA Biocarburantes.

La preocupación de los empresarios españoles es que a medida que crece la demanda de biocombustible (44% solamente en la primera mitad del año), las fábricas españolas están cada vez más al margen del aumento del consumo.

Las empresas españolas temen que al igual que el año pasado la importación de biocombustible se alce con el 71% del mercado local.
Antes los europeos veían como un poderoso competidor los embarques desde Norteamérica.

“Bruselas logró frenar la introducción de biodiésel de Estados Unidos, pero Argentina se ha convertido ahora en el principal competidor”, señaló Contreras al Diario de Sevilla.

La explicación es por los diferenciales que se cobran en los derechos de exportación desde la Argentina. La project manager explicó que “el Gobierno de Cristina Kirchner impone un gravamen muy alto a la exportación de la soja de su país, pero la fiscalidad es muy baja si se trata de vender en el exterior biodiésel refinado, por lo que tiene un precio mucho más competitivo que el producido en España”.

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