La venta de casas, en el peor nivel de los últimos 11 años

La cantidad de escrituras en Capital está por debajo de las cifras de 1998. Influye que el campo dejó de invertir en ladrillos, la crisis y los créditos inaccesibles. Como los precios no bajan, crecen los alquileres.

24deSeptiembrede2009a las07:48

No hay INDEC que alcance: la actividad inmobiliaria en Buenos Aires está sufriendo su peor momento ya no desde la crisis sino de los últimos 11 años. La cantidad de compraventas de inmuebles en el primer semestre del año fue la más baja desde 1998; y la cantidad de metros cuadrados autorizados para construir, la menor desde 2005.

Así lo indica un informe del CEDEM, organismo de la Dirección porteña de Estadísticas y Censos. Entre enero y julio se firmaron 32.851 escrituras, un promedio de 5.475 por mes. En 2001, el peor año hacia atrás, habían sido 6.646 mensuales. De hecho, en las estadísticas oficiales, que llegan hasta 1998, no se registra ningún otro primer semestre tan malo.

Con la construcción pasa algo similar. En el primer semestre el Gobierno porteño autorizó que se construyan 862.762 m2, un 42% menos que en igual período del año pasado. Los especialistas ya calculan que este año cerrará con cerca de 1.800.000 m2 aprobados, cuando la media anual desde 1935 hasta el año pasado era de unos 2.200.000 m2.

La caída en la actividad comenzó a evidenciarse el año pasado, y hoy los motivos permanecen. La crisis del campo derivó en una fuerte baja en la capacidad para reinvertir la renta agraria en ladrillos, principal causa de lo que fue el boom de la construcción post-crisis. Luego, los estragos de la inflación y la crisis internacional terminaron de pintar el panorama.

A esto se le suma un problema que viene de años, de poca relevancia durante la reactivación pero que ahora pesa. Para la mayoría de la gente, los créditos hipotecarios son inaccesibles, y los planes anunciados por el Gobierno para mejorarlos no tuvieron resultados. Según un estudio de la consultora Reporte Inmobiliario en base a los créditos del Banco Hipotecario con financiamiento de la ANSES, si se quiere comprar un departamento de US$ 60.000, y por lo tanto pedir un crédito de US$ 42.000 (lo máximo que se financia) a 15 años, la cuota mensual es de $ 2.613, por lo cual la familia debe tener un ingreso de $ 6.532.

Esto se observa claramente en las estadísticas: en seis meses se firmaron solamente 2.302 escrituras hipotecarias, un 38,3% menos que el año pasado. Para Pablo Perelman, director del CEDEM, "hay un contraste muy fuerte entre lo que fue el boom de la construcción y la actual crisis de ventas. Sin embargo, los precios de los departamentos no bajan, porque los dueños no quieren perder dinero". Es que para muchos la inversión más segura son los ladrillos, y por eso prefieren esperar.

Para José Rozados, de Reporte Inmobiliario, hay otro elemento: "Quienes en los últimos años compraron inmuebles lo hicieron sin endeudarse, porque tampoco había créditos, y como forma de proteger su renta agraria o de otro origen. Por eso ahora no tienen que cancelar deudas ni están tan apretados por la crisis. La duda es si podrán esperar indefinidamente, pero está claro que no tienen apuro". Mientras tanto, esos departamentos se pasaron al mercado de alquileres, donde sí se produjo un respiro. Néstor Walenten, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, aseguró: "La oferta de departamentos en alquiler creció un 45%, y esto hizo que los precios, que venían subiendo un 15% a 20% anual, se estancaran. Hoy, la principal actividad de las inmobiliarias son los contratos de locación".

De todas formas, por ahora no hay desesperación. Según el índice mensual de expectativas del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, el 64,4% de los propietarios de inmobiliarias encuestados consideró que su actividad no cambiará en el corto plazo, y sólo un 2,7% dijo que la situación empeorará.

Por: Pablo Novi

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