Dudas sobre la revisión limitada del FMI que busca el Gobierno

Creen que es difícil acotar la agenda de discusión; optimismo oficial sobre un rápido acuerdo.

Por
25deSeptiembrede2009a las07:54

Entre la sorpresa y el escepticismo recibieron los analistas la estrategia del Ministerio de Economía de buscar una auditoría limitada del Fondo Monetario Internacional (FMI) a las cuentas públicas, sin que tome contacto con el sector político. De todos modos, hay optimismo oficial sobre la posibilidad de anunciar dentro de dos o tres semanas un acuerdo sobre esta auditoría y sobre una renegociación con el Club de París.

Economistas, referentes de la oposición y hasta un ex funcionario del Fondo expresaron a LA NACION que el mayor logro que puede alcanzar el Gobierno es que el organismo haga una revisión "con bajo perfil" y mantener en secreto por un tiempo el informe del demorado artículo IV. Una semana antes del viaje del ministro de Economía, Amado Boudou, a la Asamblea Anual del FMI, en Estambul, los especialistas indicaron que las condiciones que quiere el Gobierno para este examen, que no se hace desde 2006, no serán fáciles de digerir porque "podría sentar un precedente complejo con otros países".

En principio, el equipo económico tratará de que, si hay acuerdo para que los técnicos del FMI revisen las cuentas públicas, no haya cuestionamientos sobre temas políticos ni contactos con la oposición. Pero el ex director regional del FMI hasta fines de 2001, Claudio Loser, sostuvo que "se trataría de un caso inédito; la Argentina puede sugerir que las discusiones sean confidenciales, pero no acotarle los temas para discutir".

"El problema es que, aunque sean discretos, cuando vayan al directorio con el informe les van a hacer la vida imposible los directores europeos y el resto de la comunidad internacional", señaló Loser, del think tank Diálogo Interamericano. Además, recordó que la decisión de reunirse con analistas de la oposición y representantes del sector privado "se adoptó hace varios años como respuesta al pedido de apertura y transparencia que le hacían los países al FMI".

Miguel Kiguel, de la consultora Econviews, sostuvo que "este tipo de misiones es tener una visión objetiva de la situación económica y no se refiere a temas políticos, salvo muy generales". Especialistas de Wall Street creen que, si hay voluntad para que la Argentina vuelva a estar en regla con el FMI, la crítica sobre la manipulación estadística puede ser suavizada en el informe que prepare el staff regional, que lidera el chileno Nicolás Eyzaguirre. Al respecto, en el sistema financiero local recordaron que "al FMI le conviene tener cerca a la Argentina, y al Gobierno también, si quiere un acuerdo con el Club de París para destrabar crédito externo".

Pedido de transparencia
Referentes económicos de la oposición expresaron su disgusto ante la posibilidad de que el Gobierno coarte la posibilidad de diálogo con el Fondo. El secretario de Hacienda del gabinete macrista, Néstor Grindetti, dijo que "no es una actitud que fomente la transparencia y la libertad de opinar y disentir".

El funcionario dijo que "es positivo tener intercambio de ideas con el mundo y los acreedores".

Mario Brodersohn, referente de la UCR, consideró, en cambio, que "las reuniones son negociables, pero lo del Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos) parece más difícil". Y el diputado Jorge Sarghini (PJ disidente) opinó que "el Gobierno se dio cuenta de que no tiene más plata y un artículo IV es insuficiente si no se soluciona la deuda en default".

Martín Kanenguiser.

Temas en esta nota

    Cargando...