Se tratará sin cambios el proyecto de ley de medios

Será votado en el recinto en una semana; rechazo de la oposición.

02deOctubrede2009a las07:31

"Este senador no va a tener con su firma de rehén al bloque justicialista." Con estas palabras, el presidente de la Comisión de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión de la Cámara alta, Guillermo Jenefes (Jujuy), informó ayer que firmará hoy en disidencia parcial el dictamen de la mayoría kirchnerista y abrirá, así, la puerta para que la nueva ley de radiodifusión sea sancionada dentro de una semana.

La noticia cayó como una bomba anoche y provocó la reacción de los bloques opositores, que calificaron de "pantomima" las audiencias públicas para discutir la iniciativa del Gobierno que se venían celebrando desde el viernes de la semana pasada. "Con esto el Gobierno va a tener la ley que quiere para dominar a los medios de comunicación", sentenció el jefe del bloque radical, Ernesto Sanz (Mendoza).

"Estas audiencias fueron una pantomima, porque el Gobierno siempre quiso que esta ley se votara a libro cerrado", se sumó María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica-Capital Federal).

La confesión de Jenefes no hizo más que confirmar lo que ya era un secreto a voces y que LA NACION había anticipado en sus últimas dos ediciones: que el senador jujeño terminaría dándole al Gobierno la firma que habilitará el tratamiento en el recinto del proyecto sin modificaciones, tal como lo venía reclamando el matrimonio presidencial desde que la iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados, hace poco más de dos semanas.

La situación en el Senado había comenzado a definirse en los últimos cuatro días. Mientras los senadores participaban de las audiencias públicas y escuchaban las ponencias de casi medio centenar de especialistas y entidades empresariales durante más de siete horas por día, la Casa Rosada realizó una sistemática tarea de cooptación de voluntades, con viajes de los legisladores oficialistas que habían manifestado alguna crítica al proyecto a la quinta presidencial de Olivos para escuchar promesas a cambio de sus votos. Lo que en el bloque oficialista denominan "hacer política".

La Casa Rosada ya tendría asegurado un piso de 38 votos para los artículos más conflictivos, sobre los que Cristina y Néstor Kirchner impusieron la estricta orden de no ceder: la conformación de la autoridad de aplicación y la cláusula de desinversión, que obliga a las empresas de radio y de TV por aire y cable a desprenderse en el plazo de un año de las empresas que excedan el límite de licencias que impone la iniciativa.

Pichetto, muy presionado
Presionado al extremo por la jefa del Estado y su marido, el presidente de la bancada oficialista del Senado, Miguel Pichetto (Río Negro), se reunió a media tarde de ayer con su par radical, Ernesto Sanz, en el Salón Illia para adelantarle que ya no podía esperar más, que tenía la firma de Jenefes en disidencia y que quería avanzar durante la jornada de hoy con el dictamen.

Un par de horas después, Pichetto plasmó esa postura ante el plenario de las cuatro comisiones que discutían el proyecto kirchnerista, lo que provocó la reacción airada de la oposición.

Es que en ese momento todavía quedaba una última jornada de audiencias convocada para hoy a la que asistirían un representante del Grupo Clarín, que había pedido por nota participar del debate, y una nueva presencia del interventor en el Comité de Radiodifusión (Comfer), Gabriel Mariotto.

Ambas participaciones fueron canceladas tras el portazo con el que las fuerzas opositoras abandonaron ayer la sede de las audiencias. A la vez, directivos de Clarín también declinaron de concurrir al Senado.

Con premura, el senador Pichetto blanqueó la fuerte presión que en los últimos días ejerció sobre su figura y las de otros referentes del bloque, como el presidente provisional del senado, José

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