La falta de pasturas condiciona el repunte de la ganadería

En muchas zonas ganaderas llovió durante los últimos días, pero ello no significó una solución inmediata de los problemas que aquejan a la actividad.

Por
03deOctubrede2009a las08:35

 "En varios campos que administro se perdieron todas las praderas de cuatro años y tienen muy pocas plantas las sembradas en los últimos dos años, que debieron luchar contra una permanente escasez de humedad. Si se combinan ambos hechos, se perdió el 30-40% de la superficie original de praderas de cada campo", resume un técnico del sur de Santa Fe.

"La receptividad y la productividad de los campos cayó en la misma proporción y exigirá grandes inversiones en la reposición otoñal, una operación que exige 200 a 300 dólares por hectárea según la calidad de la pastura por implantar", agrega. Será un gasto difícil de afrontar para una actividad que dejó de ser rentable y en un tiempo en el que los productores tienen los bolsillos flacos y recortan todos los gastos que pueden.


***

Los problemas de los ganaderos no terminaban allí. La hacienda corre de atrás al pasto. "Las alfalfas rebrotan muy lentamente, después de varios meses de agotamiento de sus reservas por haber sido taladas por un pastoreo continuo", observa un invernador del oeste de Buenos Aires.

"Los productores deberían estudiar la forma de permitir la recuperación de gramíneas y leguminosas, y evitar el pastoreo del primer rebrote muy tierno, para que tome volumen y se acumule suficiente materia seca", recomienda un asesor de la zona. Una manera de instrumentar ese consejo puede ser concentrar varios lotes de hacienda en pocas parcelas de pastoreo rotativo y mantener la suplementación mientras el resto del campo se recupera.


***

En las zonas mixtas, la impresión general de los productores también es que las últimas lluvias fueron insuficientes. "En el campo llovieron 80 milímetros, pero el suelo estaba tan seco que en el perfil no penetraron más de 60 centímetros y todavía queda seca una parte importante como para decidirse a sembrar una gran superficie de maíz", apunta un agricultor de Cañada Seca. "Con esa humedad inicial se depende mucho de las lluvias posteriores, ante lo cual muchos chacareros avanzan con la siembra gradualmente y esperan otro chaparrón importante para poner toda la carne en el asador", añade.

Por Carlos Marín Moreno

Temas en esta nota