Ante la probabilidad de que falte hacienda, crecen los negocios a término

Los dos a tres millones de terneros menos que habrá disponibles en 2010 llevan a feedlots y frigoríficos a una puja por asegurárselos. La venta anticipada sólo se daba a fin de año.

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14deOctubrede2009a las10:51

La sequía, que afectó a la mayor parte de la región productiva, y la intervención del Gobierno, siguen produciendo efectos negativos en la producción ganadera. Los casi dos años consecutivos de liquidación de vientres y la menor preñez de las vacas provocarían el año próximo una reducción de la oferta de terneros para engorde –esto es, la futura carne– de 2 a 3 millones de cabezas, sobre una oferta habitual de 14 a 15 millones. Una merma del 20%, como mínimo.

Por ese motivo, ya hace más de un mes que hay negocios a término con hacienda para engorde, mediante los cuales los compradores buscan asegurarse el abastecimiento de terneros o novillitos y, con ellos, la próxima producción cárnica. Este sistema de comercialización tenía lugar recién a fin de año y consistía en el pago adelantado del 80% del valor de la hacienda. El resto se cancelaba contra la entrega de la mercadería entre marzo y julio. Así, los criadores se hacían de dinero en efectivo con anticipación, los compradores (engordadores o frigoríficos), de materia prima, y ambos fijaban el valor final de la operación.

Pero, en las últimas semanas, apareció un interés por la venta anticipada, porque se teme que en la próxima zafra (a partir de marzo) sea muy costoso conseguir esta hacienda y que su valor se dispare. De hecho, en los últimos dos meses, la cotización de los terneros ya subió cerca del 20% al pasar de $ 3,50 a $ 4,20 por kilo.

Los criadores necesitan dinero fresco, por las pérdidas que les ocasionó la seca. También, porque "el ganadero que tiene campo para sembrar necesita dinero para la gruesa, entonces vende parte de su producción en forma adelantada", según indicó el consignatario Gervasio Sáenz Valiente.

A su vez, hay mayor interés de los compradores, lo que agudizó el ingenio y modificó la forma contratación a término. "En el caso de los terneros, ahora se adelanta hasta el 90% del dinero, aunque también se cancela la operación en diferentes cuotas", aseguró Tomás Bahillo, de la consignataria Madelán.

Otro cambio en el negocio es la mayor participación de los frigoríficos, principalmente los exportadores. "En estos casos, les pagan a los criadores un adelanto por los primeros 100 kilos, con el compromiso de que el productor los tenga en el campo hasta los 320 kilos. La cancelación se hace contra la entrega de la hacienda o en diferentes cuotas. Con esto, el frigorífico se asegura animales de mayor tamaño para poder terminar –preferentemente a corral novillos de más de 400 kilos", señaló Bahillo.

Esta práctica se viene extendiendo entre los grandes frigoríficos. Uno de los que compra hacienda para engorde bajo esta modalidad es Finexcor (de Cargill), que en 2008 llevó al engorde 20.000 novillitos adquiridos de esta forma. Los consignatarios creen que esta operatoria crecerá en los próximos meses: "Los criadores necesitan financiación y tanto los engordadores como los frigoríficos quieren asegurarse al menos parte de la mercadería para programar su actividad", agregó Bahillo.

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