En la era Boudou, los bonos argentinos son los que más suben entre los emergentes

El retorno total para los títulos locales fue de casi 50% desde julio. Los que siguen en la lista son Ecuador (+30%), Venezuela (+22%), Indonesia (+20) y Rusia (+15%).

15deOctubrede2009a las07:54

El “operativo seducción” hacia los mercados financieros que encarna el ministro de Economía, Amado Boudou, estuvo dando resultados en los últimos meses. Por lo menos, para aquellos que “compraron” con el rumor. La batería de guiños hacia los inversores, léase un acuerdo light con el Fondo Monetario (aún sin fecha de concreción), arreglar la deuda con el Club de París (donde tampoco hubo avances) y la nueva oferta a los holdouts (que estaría más cerca de oficializarse) permitió que los bonos argentinos tuvieran subas explosivas.

Desde julio, cuando asumió Boudou en el ministerio, y hasta la actualidad, el índice de bonos de mercados emergentes que elabora el JPMorgan (conocido como EMBI+) muestra que la deuda argentina es la que más subió entre los 15 países que toma el indicador. El retorno total para los títulos locales que conforman esta medición (tan sólo el Discount y Par en dólares emitidos bajo legislación Nueva York) fue de casi 50% en el período. Los que siguen en la lista son Ecuador (+30%), Venezuela (+22%), Indonesia (+20) y Rusia (+15%).

Parte de la explicación viene a cuento de que los títulos más largos (precisamente los que toma el EMBI, si bien sólo los de dólares pero no los de pesos) fueron los que más se apreciaron en los últimos meses bajo la apuesta a una normalización financiera del país.

El peso en el índice del JPMorgan, de todas formas, no es muy significativo: el Discount tiene una ponderación del 1,23%, mientras que el Par explica el 0,82%.

“Esto demuestra que los inversores convalidaron las medidas que Boudou vino pregonando desde que asumió. Pero ahora es momento de pasar a los hechos y dejar la retórica de lado. Los rendimientos nos siguen pareciendo atractivos, pero para seguir sumando en la cartera tienen que aparecer nuevas incentivos”, dijo un trader de un banco internacional que –precisamente– también se subió a la ola optimista con el país.

Lo que esconde el dato

Como siempre ocurre, el dato no lo dice todo. Que la deuda argentina haya sido la de mejor performance no significa que el país se haya ganado un cheque en blanco por parte del mercado. De hecho, todo lo contrario. Las críticas y la dudas hacia la administración K siguen latente. Lo único que cambió es la percepción respecto de un nuevo default, el fantasma que se agitaba hace algunos meses que finalmente salió de escena.

Las cuentas, más allá de todo, siempre le dieron la derecha a los optimistas (se hablaba de un incumplimiento selectivo).

Según JPMorgan, los servicios de la deuda en 2010 alcanzan los u$s 13.200 millones. De ese total, la mitad está cubierta por ser pasivos intra sector público y multilaterales (se prevé un roll-over de esa deuda), mientras que parte importante del resto se pagaría utilizando el 1% del superávit primario.

De todas formas, existe un gap de financiamiento a subsanar en torno a los u$s 6.000 millones para el año próximo. De ahí surge la idea de Boudou de acelerar el retorno a los mercados voluntarios para fines de este año o principios del próximo.

En rigor, que los bonos argentinos sean los que más están recuperando también esconde otro costado. En algún sentido, el ímpetu que se vio a partir de julio tiene que ver con cierta normalización de los mercado globales.

Los fondos, muchos de ellos especulativos, salen a buscan rendimientos altos en las plazas emergentes. Brasil o Uruguay, que pagan 5% o 6% para colocar deuda (con alta sobresuscripción) no están en el menú de aquellos que quieren ganancias rápidas. En el universo emergente, la Argentina “califica” (como también otros “parias” al estilo Venezuela o Ecua

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