Empieza a cocinarse una nueva tanda de inversiones en biocombustible

La obligación de los cortes del 2% de bioetanol en nafta, y del 5% de biodiesel en gasoil, empieza a regir en enero y ya empuja ampliaciones de plantas y surgimientos de nuevas productoras.

15deOctubrede2009a las08:05

A partir de enero de 2010 comienza a regir la ley 26.093 sobre biocombustibles, que exige cortes del 2% de bioetanol en nafta, y del 5% de biodiesel en gasoil. Y como esa nueva demanda hará aumentar un 90% la producción de biocombustibles, las grandes empresas del sector –volcadas básicamente al mercado externo– empiezan a analizar la posibilidad de ampliarse y otras más chicas analizan salir al ruedo y comenzar a producir para cubrir parte de la nueva demanda interna.

Es más, algunas de las inversiones que ya se efectuaron y muchas de las que están hoy en carpeta fueron comandadas pensando en esta legislación. La mayoría de las que hoy se están ejecutando tiene que ver con plantas para la producción de bioetanol, que en total llegarían a sumar inversiones por u$s500 M.

“Con seguridad se producirán nuevas inversiones, inclusive en la provincia de Santa Fe, ni bien se vaya superando la crisis financiera en el mundo y se estabilicen los mercados. Muchas de las empresas instaladas, aumentarán su capacidad e ingresarán otros jugadores”, contó a punto biz Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno.

Según el especialista, proyectos que se venían barajando como el de Noble Group y el de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), frenados por la crisis financiera internacional, “tomarán nuevamente vigencia”, y aseguró que no sólo las grandes plantas tendrán protagonismo, sino que el mercado crecerá en su conjunto, tanto en lo que respecta a ampliaciones, como a la aparición de nuevas empresas, desde las más pequeñas, hasta las más grandes.

Es que si bien todos los pronósticos indican que en los próximos dos años la demanda interna estará satisfecha en relación a lo exigido por la ley, también es cierto que el mercado crece día a día y la necesidad de abastecimiento será mayor. Es por eso que para mediano plazo se esperan ampliaciones además de la llegada de nuevas plantas.

En la actualidad, existen tres clases de productores. Por un lado, las grandes aceiteras, como Renova (Vicentín junto con Glencore), Ecofuel (AGD y Bunge), Dreyfus y Molinos Río de la Plata, que tienen una capacidad instalada de 850.000 toneladas anuales.

Luego están los productores "independientes grandes" (como Unitec Bio, Explora, Patagonia Bioenergía y Rosario Bioenergy), que no cuentan con materia prima propia, poseen una capacidad instalada de 570.000 toneladas.

Y finalmente aparecen los "independientes chicos", que son algo menos de una docena de plantas que suman 200.000 toneladas de capacidad instalada, que incluyen a las firmas Soyenergy, Biomadero, Derivados San Luis, Pitey y Energías Renovables Argentinas, entre otros. Este último grupo es el de mayor potencial de crecimiento en los próximos años por la demanda del mercado interno.

Es más, en materia de exportación también hay una tendencia favorable ya que luego del arranque a todo brillo 2005/2008 con la caída del precio del petróleo, competidor de los biocombustibles, hubo una baja en los valores y los despachos, pero con la nueva relación de precios y la volunta de los países desarrollados de seguir apostando a las energías renovables vuelve a aparecer brillo en el horizonte de los biocombustibles.

Ahora bien, la incógnita es: ¿podrán las plantas productoras satisfacer el mercado interno de modo de cumplir con los cortes? Según Molina, habrá algunas complicaciones con la provisión de bioetanol, razón por la cual las últimas inversiones estuvieron destinadas a la producción de este combustible.

“Durante 2010, la producción de bioetanol para atender el corte obligatorio, será de ent

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