Moldear el viento - Por Flavia Rossi (*)

Con el inicio de la siembra de maíz, la comercialización interna no logra reactivarse. El mercado está sobreofrecido y los compradores no tienen suficiente necesidad para recalentar los precios.

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16deOctubrede2009a las07:20

La siembra de maíz ya comenzó. Se cubrió la mitad de lo que se planifica y, aunque el ritmo es bueno, parece que se repetirá la suerte del trigo. Según las estimaciones de la Bolsa de Cereales porteña, el abandono de área será del 34 por ciento en relación con la dedicada en las dos últimas campañas, lo que resulta comparable con la pérdida del 44 por ciento que hubo con el trigo en el último invierno. Aunque todavía es muy prematuro para estimar rindes, si la situación hídrica de la zona núcleo sigue mejorando y es posible que la producción nacional sea mayor a la de este año.

Saldo exportable. Si los rendimientos son buenos, la producción total de grano rondaría los 18 millones de toneladas -para uso comercial y para autoconsumo-, lo que significa que, por cada tonelada que se vuelque al mercado interno, habrá otra para exportar.

Consumo interno. Estará asegurado. Los cálculos oficiales son los más holgados y señalan que el mercado interno necesitará unos ocho millones de toneladas para abastecer la demanda nacional de maíz.

Novedades
Luego de mucho tiempo de espera, se asignaron ROE por algo más de 400 mil toneladas de maíz y unas 300 mil toneladas de trigo, que tendrán todo un año para ser embarcadas gracias al régimen de previo pago de retenciones.

El optimismo inicial no fue suficiente. Hace meses que los exportadores se mantienen retirados del disponible: a fin de julio sólo un día hubo pizarra y a mediados de junio ya no hubo operaciones frecuentes. El Gobierno intentó corregir esta situación obligando a los exportadores a comprar el maíz disponible al FAS teórico oficial, pero no lo logró. El principal motivo de la falla es pretender que se puede forzar al mercado. Cuando el precio es demasiado alto, los vendedores quieren negociar y los compradores se retiran, a la espera de que la mercadería se abarate. Los exportadores no tienen apuro porque todavía tienen mercadería suficiente para responder a sus compromisos y los consumos internos están comprando lo indispensable porque las compensaciones están congeladas. Luego de las supuestas irregularidades en el pago de subsidios, los requisitos se acrecentaron y los otorgamientos se frenaron: hace más de un mes que no se reparten nuevos pagos.

La falta de interés genera un mercado sobre ofertado: mientras que el FAS oficial está en 505 pesos por tonelada, en el Matba se paga 445 pesos, lo que implica un descuento de 60 pesos por la falta de transparencia.

Tiempos del mercado. La coyuntura actual está generando muchos problemas para vender el maíz viejo que quedó disponible y es muy posible que se repitan en la campaña que estamos comenzando. Seguir pensando que el maíz en la bolsa es lo mismo que tener el dinero en el bolsillo puede generarnos dolores de cabeza. Estemos preparados para actuar cuando la oportunidad aparezca.

(*) Analista de Fyo.com frossi@fyo.com

La Voz del Interior

 

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