Agrotendencias 2009 - "Cómo pueden modificarse las políticas públicas"

Así opinaron Marcelo Regúnaga y Juan Cruz Jaime. Para el primero, "la política argentina ha generado una desprotección que ha impactado desde -7/-9 hasta -30% en el ingreso de los productores".

22deOctubrede2009a las10:30

Para el segundo, es clave que el sector privado tenga una mayor participación en el diseño de las políticas a largo plazo y el paso fundamental hay que darlo en el Congreso.

El seminario Agrotendencias 09 comenzó esta mañana con una sesión plenaria sobre "Políticas públicas agropecuarias - interacción entre lo público y lo privado". Allí, Marcelo Regúnaga, ex secretario de Agricultura de la Nación, y Juan Cruz Jaime, analista político, expusieron sobre los condicionamientos y las herramientas políticas que llevaron a la Argentina a la crisis por la que atraviesa su sector agroindustrial.

El ex funcionario analizó los instrumentos de política pública en distintos países y señaló que para que estos sean eficientes deben tener en cuenta tres elementos: la importancia que tiene la agricultura en el país, el potencial de la actividad y la misión que la sociedad le atribuye al sector. En ese marco, existen instrumentos para la protección y el fomento de la producción y las exportaciones, y otros que resultan limitantes (como los impuestos a las exportaciones, los controles de precios, etc.).

Regúnaga destacó que la UE y Japón tienen visiones vinculadas a la autosuficiencia alimentaria, a partir de la cual generan empleo, ingresos y un buen ambiente rural. Así trabajan con niveles de arancel a la importación altos, subsidios internos y apoyos indirectos. "El 30% del ingreso de un europeo resulta de las políticas de protección a la producción", afirmó. Y agregó que hay que tener en cuenta que la participación de la agricultura en el producto bruto europeo es muy baja.

Brasil y Australia (perfiles más parecidos a los de Argentina) han desarrollado una visión de país competitivo. En ellos, la agricultura es una fuente importante del crecimiento económico y de las exportaciones. De allí que se hayan impulsado políticas a largo plazo pro-competitivas, a través de apoyos internos indirectos (créditos, investigación y desarrollo, inversión en infraestructura y un marco institucional sin intervenciones), así como precios internos que promueven la oferta competitiva. "Es una política eficiente para aumentar la oferta de alto peso en su producto bruto global, en el desarrollo del interior y en el empleo. Entre el 3 y el 5% del ingreso de los productores se debe a estas políticas", apuntó Regúnaga.

La situación en Argentina es bastante distinta. Su visión es la de un país proveedor de alimentos baratos con el fin de dar competitividad a otros sectores y que sea fuente de recursos fiscales federales. Para ello, se han instrumentado impuestos y barreras a las exportaciones, impuestos internos al comercio y a la producción y se ha regulado sin marco institucional. Así, los precios internos son sustancialmente menores a los que podrían ser, lo que produce una caída en la oferta. Y si bien los ingresos fiscales federales son altos en el corto plazo, se produce déficit en las provincias. "Estamos frente a una política ineficiente para el crecimiento, el empleo y el desarrollo regional, que implica una desprotección que ha variado desde -7/-9 hasta -30% en el impacto sobre el ingreso de los productores", aseguró Regúnaga.

Finalmente, concluyó que para que Argentina pueda revisar su visión son necesarios tres elementos: un entorno de incentivos para promover la competitividad y el crecimiento en base a apoyos directos que no impliquen subsidios, un desarrollo social, una mejor distribución regional y un desarrollo ambiental sustentable.

Interacción

El analista político Juan Cruz Jaime fue el encargado de analizar las modalidades de interacción público-privada en el diseño de pol

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