"La reapertura del canje es sólo un primer paso en la dirección correcta"

Invitado especialmente para abrir el Seminario de Mercado de Capitales y Derivados que se llevará a cabo hoy, en Rosario, y en el marco del centenario del Rofex, Zarazaga se entrevistó con El Cronista y brindó definiciones sobre el momento actual.

20deNoviembrede2009a las10:23

Zarazaga no es un hombre dado a relativizar y, por lo tanto, no se anda con medias tintas. Sin embargo, puesto a pensar en el momento que vive el país desde el punto de vista financiero, reconoce que comienzan a verse signos que podrían definirse como “un primer paso”. Eso sí, no se priva de señalar que “el problema del país es una dificultad de conducta de muchos años y no se va a resolver con una conducta puntual” en alusión a la reapertura del canje de deuda y sus efectos.

–La Argentina parece decidida a reingresar en los mercados voluntarios de deuda. ¿Cambia la imagen que se tiene del país?

– Argentina tiene un problema ya secular que supera a las administraciones de turno. El punto es que las políticas fiscales son procíclicas: en momentos de expansión en vez de ahorrar para los tiempos de vacas flacas se gasta, entonces viene la crisis y no hay margen de maniobra para afrontarlas. Por eso hay cierta desconfianza en los mercados internacionales que piensan de este modo: yo no voy a invertir en un país, en donde cuando viene la crisis, lo único que queda es echar mano a las inversiones que se hicieron. Otro de los inconvenientes que tiene, sumado a la falta de inversión, es una caída estructural en su relación capital-producto, que se contrajo un 10%. Y cuando se suma todo lo que no creció la inversión, te da que el costo que tiene la Argentina por esta credibilidad es una baja del salario medio real del 15%. Medido desde el capital Argentina no es un país emergente, sino submergente, porque está bajando el nivel de capital que tiene cada operario, lo que implica baja productividad del trabajo y menores salarios.

–Pero hoy el país tiene casi u$s 47.000 millones de reservas...

–Las reservas son liquidez que permiten enfrentar situaciones transitorias y además hay que ver el patrimonio neto.

–¿Qué piensan en la Reserva Federal de la reapertura del canje argentino y de un potencial acercamiento con el FMI?

–Los hechos hablan más que los preparativos. El mercado está expectante. Pero hay una enorme incógnita sobre cómo van a actuar en los hechos. Que se esté pensando una apertura desde ya que es bueno, pero al fin del día lo que importa son los hechos. Éstos serán más elocuentes que todos los pasos previos.

– Pero si ambas cosas tienen lugar, ¿Argentina podría conseguir financiación del exterior?

–Es difícil decirlo porque el problema del país es una dificultad de conducta de muchos años y no se va a resolver con una conducta puntual. No sé si esto va a devolverle la credibilidad, hay otros problemas más amplios. Por ejemplo: cada vez que Argentina llega a cierto nivel de capital, tiene una tendencia a confiscarlo, entonces los inversores extranjeros no quieren venir acá. Creo que las últimas acciones son un paso en la dirección correcta pero tienen que estar integradas a un plan más general. Da la impresión que están dictadas más por las circunstancias que por políticas trazadas a largo plazo. Y no es que el país no tenga políticas de estado, sino que las abandona consistentemente. Y el tema de no ahorrar en los buenos tiempos y confiscar en los tiempos de vacas flacas es un inconveniente de falta de incentivos.

–En la crisis mucho tuvo que ver la política de relajación monetaria de la Reserva Federal, ¿qué autocrítica hacen?

–La crisis se originó en sectores de la actividad financiera, sobre los cuales la Fed no tenía jurisdicción. Su esfera son aquellas entidades que reciben depósitos del público, es decir sobre la banca tradicion

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