Reforma política: el Gobierno apura al Senado pero todavía le faltan votos

Necesita mayoría especial. Extenderá las sesiones para tratarlo en una semana.

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24deNoviembrede2009a las07:36

"Nos están apretando las clavijas al límite", se quejó ayer un referente oficialista del Senado por la presión de los Kirchner para que la reforma política sea sancionada antes del 10 de diciembre, mediante un tratamiento exprés. Con todo, las autoridades del bloque K aseguran que están en condiciones de apurar un dictamen favorable en el plenario de comisiones que arranca hoy y estiman llegar a tiempo para tratar el proyecto la semana próxima. Aunque aún no pueden garantizar los votos necesarios.

Los senadores kirchneristas, comandados por Miguel Pichetto, se habían comprometido a dejar el debate para el año próximo. Pero el Gobierno los intimó a sancionarlo antes de que la oposición tenga mayoría y pueda introducir cambios a la media sanción que le Diputados le dio al proyecto oficial el miércoles pasado.

La reacción opositora fue drástica: rechazó toda negociación sobre la reforma y hasta amenazó con desplazar al kirchnerismo de la presidencia provisional del Senado -segundo escalón en la línea de sucesión presidencial, ocupado por José Pampuro- cuando se renueven autoridades, en febrero.

Acostumbrado a ejercer la obediencia debida, el bloque K avanza ahora a marcha forzada, desafiando los plazos más que estrechos que tiene por delante para cumplir la orden: las sesiones ordinarias concluyen el 30 de noviembre y un despacho de comisión necesita madurar siete días para que pueda ser bajado al recinto.

Frente a este panorama, el plan de emergencia del oficialismo consiste en emitir dictamen entre hoy y el jueves, para que la ley pueda ser votada una semana más tarde. Para hacerlo posible, la vía elegida sería que el Poder Ejecutivo extienda las sesiones ordinarias por tiempo limitado.

Por las dudas, el kircherismo ya eliminó del almanaque el intento inicial de tratar el tema el miércoles 9, ya que una extensión deliberada de los discursos por parte de los senadores de oposición haría caer la sesión, porque a las 24 de ese día cambiará reglamentariamente la composición del cuerpo.

El plenario de comisiones será presidido por el "pingüino" Nicolá Fernández, titular de Asuntos Constitucionales, y será acompañado por los también kirchneristas Rubén Marín, de Justicia, y Fabián Ríos, de Presupuesto. El dictamen saldría justo con los 8 votos requeridos (sobre un total de 15) en las tres comisiones, incluyendo al oscilante del catamarqueño Ramón Saadi, a quien el oficialismo tentó con entregarle el PJ provincial.

La incógnita que presiste en el oficialismo es si podrá garantizar la mayoría especial necesaria para imponer el proyecto cuando llegue al recinto. Para sumar los 37 votos (la mitad más uno del cuerpo) deberá convencer a sus tres aliados (dos ex aristas fueguinos y el neuquino Horacio Lores, del MPN), y rezar para que asistan los dos propios que padecen serios problemas de salud, el cordobés Roberto Urquía y la misionera Elida Vigo.

La oposición avisó que no facilitará el quórum. Y el jefe radical, Ernesto Sanz, dijo que su bloque apuntará a introducir varios cambios: la boleta única, un órgano electoral independiente y la aplicación de sanciones para los candidatos testimoniales.

Por: Marcelo Helfgot.

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