Una nueva siembra por un futuro mejor

A pesar de todas las vicisitudes que vienen enfrentando, los productores siguen apostando al campo y al desarrollo de las distintas actividades agropecuarias. Las inversiones continúan apareciendo porque confían y creen que en el crecimiento del campo argentino descansa una buena parte de la mejora económica de todos los que habitamos esta tierra.

11deDiciembrede2009a las16:03

El inicio de una nueva campaña de granos gruesos en todo el país y que nuestra provincia sigue los pasos, después de que las lluvias aparecieron y dan nuevas oportunidades al productor, no hace más que lograr el objetivo buscado por el hombre de campo: sembrar confianza mirando con esperanza un mejor futuro.

Es por ello que los inicios de nuevas campañas deben servir de plataforma de lanzamiento para lograr nuevos horizontes desde los ámbitos oficiales y no ver a esta nueva campaña como una futura "caja", desde la cual se pueden usar los recursos que genera con total discrecionalidad, algo que en los últimos años es utilizado por la clase política actual.

Desde el campo y desde diversas asociaciones de productores y técnicos se generan diversas ideas con el fin de potenciar las existentes y entregar al medio productivo nacional y regional nuevos proyectos que sirvan para un futuro mejor.
El sector agropecuario argentino sigue trabajando a pesar de todas las vicisitudes por las que pasó y actualmente esta pasando en el país.

Nombrar los efectos que provocaron las diferentes causantes políticas, económicas y climáticas son muchas, pero se destacan la sequía pasada que tiró por el piso los rendimientos y la producción nacional, por lo que el ingreso de divisas fue muy inferior a las campañas buenas.

Esto golpeó fuertemente la zona núcleo granaria de la Argentina y de muchísimas regiones muy importantes en la producción de granos, y de producciones netamente regionales.
De las 100 millones de toneladas que se hablaba tiempo atrás, sólo llegamos a la mitad, por lo que no es un dato aliciente al momento de realizar una nueva siembra.

La producción ganadera nacional sigue sin saber hacia dónde dirigirse, ya que la actual política sólo genera incertidumbre a un sector que hasta no hace poco tiempo tenía destinos internacionales muy apetecibles, que pagaban buenos precios por cortes elegidos y que hoy lo perdieron y solo deben adecuarse a un mercado interno totalmente controlado y politizado.

En este mercado, lo que menos existe son las leyes de la oferta y de la demanda y, por ende, son escasas o nulas las posibilidades de poder aprovechar las oportunidades que los mercados generan.

En la provincia, en lo que respeta a las actividades regionales, también sufrieron las vicisitudes climáticas y comerciales que complicaron la situación de diversas actividades como la producción citrícola, la producción de hortalizas, la producción de arándanos y la producción de trigo, que complicaron a futuro a éstas y a otras más.
Es por ello que, con el inicio de una nueva campaña de grano, renacen nuevas esperanzas y se renueva el brío de apostar nuevamente por la producción y el país.
Para ello se debe trabajar, entre todos los sectores, juntos y mancomunados, por una Argentina mejor, con la participación de todos los involucrados en los procesos productivos.

El comienzo de una nueva siembra debe servir a todos -organizaciones rurales, instituciones de investigación, la clase dirigente agropecuaria y por sobre todo los gobiernos de turno- para el análisis y la reflexión para lograr un país equitativo y generoso para todos los habitantes.

Por todo esto, es que se debe trabajar en redes para lograr que todos los que estamos metidos en la misma bolsa, donde tenemos similares problemas, se puedan encontrar soluciones que sirvan a todo el conjunto.
Productivamente y con políticas erráticas agropecuarias "tocamos fondo", que es lo que la mayoría del sector está creyendo.

¡Enterate de todas las novedades!

Temas en esta nota