Se cumple un año de la ‘tasa cero’ y el temor a las burbujas vuelve a aparecer

Tasas ultrabajas permitieron evitar una depresión y reactivar el consumo. Pero muchos creen que varias burbujas podrían estar en formación, desde los commodities al oro.

17deDiciembrede2009a las07:52

Según donde uno se pare para evaluar qué consecuencias puede traer (para los EE.UU. y la economía mundial) que la Reserva Federal haya decidido mantener las tasas de interés de referencia cerca del 0% durante todo un año, verá el vaso medio lleno o medio vacío. Si uno escucha a Ben Bernanke, presidente de la Fed, la decisión de mantener las tasas en niveles ultra bajos sirvió para evitar la depresión económica en EE.UU. y para impulsar la reactivación y el consumo. De hecho, el fabuloso ciclo alcista que vivió la bolsa de Nueva York a partir de marzo de 2009 es la prueba más tangible de que la economía estaría de vuelta en un robusto sendero de crecimiento.

Pero para muchos analistas que se paran en la otra vereda, el vaso tiende a vaciarse. Porque un período tan largo de tasas cercanas a cero (como antecedente más cercano, entre junio de 2003 y junio de 2004 llegaron al 1%) ha generado un exceso de liquidez que impulsa a los especuladores a seguir una estrategia de “carry trade”, lo que significa tomar prestado en dólares a tasas muy bajas y colocarlo en otras monedas que pagan tasas más elevadas o en otros activos como commodities con mayores rentabilidades. Esta “movida” inversora hacia el carry trade representa en los últimos 8 meses un volumen superior al medio billón de dólares, según estimaciones privadas. Y recuerda a la especulación que se dio contra el yen japonés, cuando el gobierno de ese país decidió mantener las tasas de interés en niveles muy bajos para sacar al país de la profunda recesión que vivió hace varios años atrás. En el pico de la especulación contra el yen (agosto de 2007), el volumen negociado alcanzó los u$s 1,2 billones y fue el caldo de cultivo ideal para “inflar” las burbujas de commodities (petróleo, minerales y cereales) y de las bolsas mundiales previas al estallido subprime. Los analistas calculan que para mediados de 2010, el carry trade del dólar podría alcanzar esos volúmenes.

“Es extraordinariamente difícil de predecir si se está generando una burbuja”, afirmó Bernanke hace algunas semanas atrás. “No resulta para nada evidente, por lo menos para mí, en todo caso”, agregó el funcionario. Desde la Fed, la visión es a defender una política monetaria súper expansiva, con tasas de interés por el suelo y emisión monetaria masiva para evitar una crisis de liquidez. La política llevada adelante por el organismo, conocida como “quantitative easing” (Relajamiento Cuantitativo), representó una inyección de liquidez superior a los u$s 1,75 billones en los últimos 2 años.

Pero los críticos de esta política plantean que la suba del Dow Jones no se sustenta sobre bases sólidas. Prueba de ello es cómo se disparó el precio de la onza de oro, virtual valor refugio ante la depreciación y volatilidad del dólar y de las principales monedas mundiales. Pero aquí también se podría estar dando una burbuja que excede el objetivo de muchos inversores de “cubrirse” ante el riesgo. Que el precio de la onza haya pasado de u$s 975 a u$s 1.200 en pocas semanas podría mostrar que los especuladores también se “apropiaron” de este mercado para obtener altas rentabilidades en el corto plazo.

Pero las burbujas no se circunscriben solamente al mercado de acciones y al oro: los commodities agrícolas también están viviendo su “veranito”. A pesar de las cosechas récord, el valor de la soja y el maíz creció más de un 20%, prueba de que el apetito de los especuladores volvió a poner su mirada en estos mercados. “Los precios de commodities como el petróleo han experimentado subas últimamente. Sin embargo, estos incrementos son principalmente el reflejo de la react

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