Maices de Segunda Siembra, primero sursem

El paquete tecnológico presente en el cultivo, permite obtener rendimientos similares a las siembras de primera, con mejor amortización de costos.

17deDiciembrede2009a las12:36

La tecnología de siembra de maíces de segunda, a posteriori de las cosechas de trigo o legumbres secas como arvejas o lentejas, fue avanzando en los últimos años gracias a mejoras en el manejo del cultivo como ser tipos de híbridos a utilizar o niveles de fertilización y número de plantas, como fundamentalmente a los avances en biotecnología con genes que protegen a las plantas de insectos y herbicidas residuales utilizados en el cultivo antecesor.

Lo antes mencionado permite obtener rendimientos algo menores que los maíces sembrados en forma temprana, pero con mejor resultado económico, dado la menor incidencia del costo del alquiler y la mayor eficiencia en el uso del nitrógeno, dada la mayor mineralización del mismo causada por mayores temperaturas al momento de la siembra.
Evaluando los aportes de carbono

Una rotación trigo maíz de segunda es capaz de aportar unas 8 Tm. de carbono al sistema, lo que lo hace para esa temporada un aporte superavitario con respecto a las necesidades de Carbono para mantener un nivel de materia orgánica del 3% para zonas templadas. Esto redundará en mejor infiltración de las lluvias de otoño, barbechos más limpios y un nivel de fertilidad potencial más alto para las sojas que sigan al sistema

Si la evaluación se realiza en una rotación arvejas – maíz de segunda, el aporte de carbono será mucho menor, pero suficiente para que el suelo no resigne niveles de materia orgánica.
Claves en la elección del híbrido

Todo hibrido destinado a la siembra de segunda debe tener las siguientes características que le permitan lograr rendimientos altos y estables:

• Ser resistente a la acción del barrenador del tallo, ya que la siembra se realiza en el momento de mayor presión de la plaga.

• En caso de ser sembrado a posteriori de cultivos de arvejas o lentejas, los híbridos deben ser del tipo Clearfield o CL, de forma tal de darle resistencia a la acción de las imidazolinonas utilizadas en los cultivos antes mencionados

• Ciclo de cultivo intermedio a corto. Cuanto mas al sur se realice esta práctica, mas corto debe ser el ciclo.

• Es importante la velocidad de secado del grano una vez que el cultivo alcanzó la madurez fisiológica, de manera de lograr una cosecha con menores niveles de humedad.
Eligiendo al antecesor

Tanto los cereales de invierno como trigo o cebada o las legumbres de invierno como arveja y lenteja son excelentes antecesores a la siembra del maíces de segunda.
En el caso de sembrar sobre trigo o cebada, se deberá considerar la necesidad de un mayor aporte de nitrógeno, dado que las bacterias que mineralizan los restos de cosecha, compiten con el cultivo por el uso de este elemento. Es de aclarar que siempre los aportes de este nutriente van a ser menores o iguales a los utilizados en siembras tempranas del cultivo.

Cuando la siembra se realiza sobre culticos de arvejas o lentejas, se deben utilizar híbridos del tipo CL. Las necesidades de aportes de nitrógeno van a ser menores ya que los rastrojos de estos cultivos son mas lábiles que los cereales, de mayor velocidad en la descomposición y liberación del elemento orgánico. Por otra parte la liberación del lote en forma anticipada a los cereales y un menor consumo de agua hacen que sean excelentes alternativas como antecesores a un maíz de segunda.

Oferta de materiales

Sursem posee dentro de su cartera de productos los siguientes híbridos que se adaptan de manera muy buena a las condiciones mas arriba descriptas:

SRM 539 MG:

Híbrido simple de ciclo intermedio-corto (MR 117), con alto potencial de rendimiento y destacada estabilidad. Posee una espiga gruesa, entre 16-18 hileras, con granos semidentados, profundos y de buen peso he

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