En manipulación de las estadísticas, la Argentina es el campeón mundial

Críticas al INDEC del ex presidente del Instituto Internacional de Estadísticas.

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18deDiciembrede2009a las07:59

Cuando un país no tiene estadísticas confiables, tampoco puede definir el rumbo hacia donde tiene quiere ir". De esta base parte Jean-Louis Bodin, consultor y ex director del Instituto Nacional de Estadística y Estudios Económicos de Francia -un organismo similar al INDEC- para definir la necesidad imperiosa que tienen todos los gobiernos de contar con datos económicos creíbles para definir las políticas adecuadas.

El experto, que trabajó 40 años en el organismo galo y además fue presidente del Instituto Internacional de Estadísticas, vino a Buenos Aires a participar de reuniones con economistas y diputados de la oposición, en las que se habló sobre cómo transparentar las estadísticas locales.
Bodin no deja de mostrar gestos de asombro cuando opina sobre la manipulación de los datos que registra el Indec desde enero de 2007, cuando la secretaría de Comercio intervino el organismo estadístico."En muchos países existen lobbies de distintos sectores o voluntad de manipular estadísticas, pero la Argentina -en este sentido- es el campeón mundial", sostiene cuando se le pregunta sobre otras experiencias similares a las del Indec.

¿Cómo se soluciona el problema en la Argentina?, es la pregunta obligada. "La solución es muy difícil porque el Indec toma los datos que le proporcionan los funcionarios y ha dejado de lado los estandares internacionales que eran reconocidos a nivel mundial". "Cuando entra basura, sale basura", grafica. Y agrega: "Ahora es imposible recuperar los datos que se perdieron en todo este tiempo, pero es necesario sanear el organismo hacia el futuro", opinó. Tal vez, ahora con la conformación del nuevo Congreso "exista esa oportunidad, a través de la creación de una nueva ley que logre ese ordenamiento. Una ley que no tenga presiones gubernamentales, económicas ni sindicales". Bodin recuerda que no es la primera vez que el Poder Ejecutivo argentino intenta inmiscuirse en el sistema estadístico. En 1997, Carlos Menem, había criticado datos de empleo que no le gustaban y amenazó con encargar un estudio privado. Sin embargo, el capítulo no pasó de eso, no se interfirió el trabajo del Indec. Al año siguiente, en una reunión en Buenos Aires, expertos del Instituto Internacional de Estadísticas, constataron que la información del Indec "era de muy alta calidad", recuerda.

Al referirse a la inflación oficial mucho más baja respecto de la real el experto insiste en que "rompiendo el termómetro no se soluciona el problema de la fiebre". En este caso, es mucho peor, "profundiza más la crisis". Sobretodo teniendo en cuenta que el indicador de precios (IPC) tiene una incidencia directa con los cálculos del Producto Bruto Interno (PBI) y de otras variables importantes como las líneas de pobreza e indigencia. Sobre la influencia de organismos internacionales como el FMI para mediar en el conflicto, Bodin se muestra excéptico: "El FMI propuso métodos que la Argentina aceptó, pero luego no respetó. Hasta ahora, la entidad no reaccionó muy fuerte. En sus informes, los datos de la Argentina aparecen con un asterisco que, en letra muy chiquita, aclara que los datos no son validados por el organismo. Además, la relación entre la Argentina y el FMI ya es bastante conflictiva".

Por: Natalia Muscatelli.

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