A un año del fracasado plan oficial de feedlots, el campo piensa en otro paro

Las entidades de la Mesa de Enlace decidirán hoy si convocan a un nuevo paro agropecuario, que hasta ayer no logró masivas adhesiones. La decisión se tomará justo a un año de la última gran puesta en escena de anuncios para el sector. En los jardines de la Quinta de Olivos, la presidenta Cristina Kirchner había convocado a representantes del campo (algunos acudieron con vestimentas típicas), para poner fin a un año caracterizado por el duro enfrentamiento del Gobierno con el agro. La Mesa de Enlace, que formal y políticamente representa al sector, no fue invitada.

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22deDiciembrede2009a las07:42

La medida que esperaba la mayoría de los chacareros –agrandados desde el voto “no positivo” del vicepresidente Julio Cobos, pero también vapuleados por la crisis global y su impacto a la baja sobre los precios de los granos– era una rebaja de las retenciones a la soja, que habían quedado en 35% tras el intento frustrado de subirlas mediante el sistema de retenciones móviles.

También se esperaba una reducción de las retenciones al girasol (se sigue discutiendo con la menor área sembrada en casi cuatro décadas) o, junto con la baja de cinco puntos en los derechos del trigo y el maíz que ya regían, el fin de las intervenciones en la exportación de estos cereales.

Pero no. La Presidenta tenía otros anuncios, lejos de los reclamos. El más recordado fue la creación de cinco feedlots para 40.000 terneros overos (holando argentino) cada uno, que estarían concluidos “en no más de 90 días, en 120 días como máximo”, según dijo y consta en la página web de Presidencia.

Así se salvarían cerca de 200.000 terneros que, estimaba, se sacrifican cada año, y se generarían unas 100.000 toneladas de carne “que van a ser destinadas totalmente a la exportación y que no van a tener la exigencia del encaje”, especificó. Aclaró que “los frigoríficos van a hacer toda la logística, nosotros vamos a poner capital de trabajo y vamos a iniciar conversaciones con los señores gobernadores (...), vamos a requerirles el aporte de la tierra” fiscal.

Del proyecto, que hubiese convertido al Estado en el mayor feedlotero del país, no se supo más. “Por suerte”, dicen algunos. Lo más cercano en este sentido fue, hace unos meses, la emisión de ONs del frigorífico Quickfood para financiar dos feedlots de 22.000 animales, aunque no se conocen más noticias del proyecto. Y el subsidio por única vez de $ 200 por ternero overo, en marzo pasado, que aún no estaría operativo.

Aquel 22 de diciembre la Presidenta también anunció los complejos planes de maíz y trigo Plus, por los que habría una rebaja de 1 punto de retenciones por cada millón de toneladas extra de producción respecto del promedio de años previos. La seca y/o el desánimo hicieron que se produjera menos, así que ni hizo falta calcular.

En aquella ocasión, Cristina también habilitó créditos del Banco Nación para comprar maquinaria agrícola (una medida para la metalmecánica más que para el agro) y la baja de los insumos agrícolas acompañando la de los commodities, que el mercado ya había logrado.

Los únicos contentos aquel día fueron los productores de frutas y hortalizas, a quienes les redujeron las retenciones a la mitad, única medida con verdadero impacto positivo en la actividad.

Por Alejandra Groba.

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