Un año marcado por los desencuentros y la sequía

El reclamo de unidad de los productores a los dirigentes de la Mesa de Enlace, que debieron ratificar juntos el rumbo en varias ocasiones, marcó el 2009 agropecuario con el arrastre de casi tres años de sequía y el persistente conflicto entre el campo y el Gobierno, que no amaina.

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28deDiciembrede2009a las07:19

El paso de una campaña agrícola (2007-2008) récord de 93 millones de toneladas, a menos de 70 millones (2008-2009), conmovió a todo el sector. Así como el 2008 fue el año de las medidas de acción directa, para la Mesa de Enlace y miles de productores (60 mil desaparecieron en el último lustro), el 2009 se caracterizó por intentar negociaciones con el Gobierno.

La Mesa redactó un manifiesto de 22 puntos para una política agropecuaria que entregó al oficialismo y a los partidos políticos de oposición. La crisis sectorial se profundizaba por la sequía en muchas zonas y se incrementó con la constante liquidación de vientres y pueblos barridos por la arena y la tierra. El Gobierno, ante la inminencia de una crisis económica local, adelantó la fecha de los comicios legislativos que se realizaron el 28 de junio.

La carrera electoral colocó a CRA, FAA, la Sociedad Rural Argentina y Coninagro, además de Carbap y otras entidades regionales en la disputa que finalizó con la elección de 14 legisladores nacionales (13 diputados y una senadora), dos diputados provinciales bonaerenses y casi un centenar de cargos municipales en todo el país. En los últimos meses se afianzaron los vínculos del ruralismo con el Movimiento Productivo Argentino, surgido de la crisis del 2002. A lo largo de los últimos meses, las exportaciones agropecuarias caían un 30 % respecto del año anterior. Después de diez meses de tire y afloje, el logro reconocido por la dirigencia agraria fue la creación del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos con el ex intendente de Chacabuco, Julián Domínguez, a la cabeza.

El saldo del 2009, según los ruralistas, es todavía un entramado de subsidios y compensaciones que no sirvieron para que se normalice el sector lechero (un peso por litro) ni se controle el precio de la carne. La crispación marca al sector que en el fin de año cosecha un trigo que con suerte llegará a los 7,5 millones de toneladas y hay problemas con los precios. La sojización avanza frente a la posibilidad de obtener 47,5 millones de toneladas, desde unas 19 millones de hectáreas, un récord, pero hay mucha preocupación por el deterioro del suelo. Sin embargo, los ruralistas también opinan que 2009 afianzó el concepto de “Argentina como país agropecuario” y “con valores tradicionales para respetar” en la búsqueda de un consenso entre el campo con la empresa y la industria.
 
Matilde Fierro.

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