Ruralistas dicen que no pueden producir más carne

un peso mínimo de faena, pero aún así desde Confederaciones Rurales anticipan que el año será complicado

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31deDiciembrede2009a las03:19

Todos los pronósticos auguran un mal clima para la ganadería en 2010. Se estima que la producción de carne caerá con fuerza por una merma de entre 3 y 4 millones de terneros respecto de los nacidos en 2009 y que la sequía ocasionará que las cabezas que se pueda alimentar obtengan un kilaje menor al esperado. Por eso, el Gobierno puso el freno a una medida que incrementaba el peso mínimo de faena de 260 kilos a 280 en 2010, y prorrogó por 90 días el peso mínimo actual.

A los reiterados reclamos de los productores por frenar el aumento del piso para faena se sumó un pedido de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) al Gobierno para que directamente elimine la Resolución 437, que impone la barrera. Los ruralistas enrolados en CRA reconocieron con así que no les será posible producir más carne en 2010, y responsabilizan por dicho escenario a “la gravísima situación financiera y económica de los productores de cría”. Así lo expresó el titular de la entidad, Mario Llambías, en una carta dirigida al Ministro de Agricultura, Julián Domínguez. El dirigente agrega que “la situación de extrema gravedad climática que azota a todas las regiones de cría del país obliga a pensar estrategias productivas de emergencia”. La flexibilización de la medida anunciada ayer por Domínguez responde así al pedido de los ruralistas, que ya lograron prorrogar el incremento del peso de faena en tres ocasiones en 2009, amparados por la sequía y ante el enojo del sector frigorífico, que con mayor peso logra más rendimiento..

Contradicciones

En este marco, mientras los ganaderos argumentan que no tienen cómo alimentar al ganado, una serie de medidas oficiales se contradicen en los hechos con la imposición de un mayor peso de faena.

En primer lugar, las compensaciones otorgadas por la administración kirchnerista a los feedlots son más beneficiosas para animales de hasta 300 kilos debido a que subsidian seis kilos de maíz y tres kilos de soja por animal por día.

En paralelo, también advierten que el freno a las exportaciones desde el año 2006 –que tuvo un descanso en 2009 pero promete recrudecerse en 2010– limita la demanda de novillos gordos (de exportación) porque el mercado interno prefiere animales más tiernos y livianos. “Un aumento sostenido del peso de faena es una consecuencia de una política de ganados y carnes”, escribió Llambías en su carta al ministro Domínguez.

Pero en la actualidad esos planes, que se estrenaron en 2005 con un proceso de incremento gradual del piso, quedan desfasados por medidas posteriores, según los ruralistas.

 Por Julieta Camandone.

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