Masiva producción en campos de terceros

La principal característica diferencial argentina es la producción “en campos de terceros“ según la encuesta presentada por el Centro de Agronegocios y Alimentos (CEA) de la Universidad Austral, sobre las necesidades del productor agropecuario argentino.

09deSeptiembrede2010a las09:21

El 80 por ciento de la población encuestada alquila campo y no trabaja todo en establecimientos rentados sino que combina.
El sondeo es una adaptación de un estudio que desde hace 25 años realiza la Universidad de Purdue, ubicada en el corazón agrícola de Estados Unidos, para detectar los hábitos y tendencias de las empresas del agro en ese país.
Presentado en la Bolsa de Comercio de Rosario, el trabajo permitió delinear el perfil productivo de medianos, grandes y megaproductores de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, la Pampa Húmeda.

Indicó que “el altísimo porcentaje de productores que trabajan en campos alquilados evidencia una agresividad manifiesta en la vocación de crecimiento”.
Otro de los datos que llamó la atención es la baja edad promedio de los que toman las decisiones en las empresas del agro.
También quedó ratificada la consolidación de grandes grupos empresarios que operan por fuera de los mercados institucionales.

DETALLES. El directivo subrayó algunas de las características que diferencian a los locales con Estados Unidos:

- La principal característica diferencial argentina es la producción en campos de terceros.
- El promedio de edad de los que manejan los establecimientos aquí es de 43 años, contra 54 de los norteamericanos. Y el promedio baja cuanto más grandes son las explotaciones. En el caso del segmento “mega”, esa edad es de 30 años.
- A la hora de comprar equipos e insumos, el productor argentino se guía más por las marcas que por el precio, en especial de semilla y maquinaria.
- En tierras por ejemplo, el promedio de los productores de Estados Unidos prevé crecer entre 15 por ciento y 25 por ciento en los próximos años: en Argentina, el 35 por ciento.
Esta tendencia es mayor en los dos extremos, los productores más chicos que tienen que agrandarse para no morir y los mega.
En esos casos, las proyecciones de crecimiento en tierras llegan al 46 por ciento.
“Esto es shockeante si se lo usa para proyectar el precio de la tierra, habría que sembrar en la Luna para sostener ese ritmo”, según el especialista.