Precios

CBOT - Continua

U$S 167,46 U$S 0,64 | 0,38 %

MATBA - Ene 18

U$S 164,90 U$S -0,10 | -0,06 %

FAS dispo

$ 2.923,00 $ 7,00 | 0,24 %
Actualizado: 26-09-17 | 01:11
Actualizado: 26-09-17 | 01:11
Actualizado: 25-09-17

La vuelta a un viejo amor: el trigo

El cambio de escenario político de la mano de la asunción del nuevo gobierno a fines del año pasado, renovó las expectativas para los productores agropecuarios. La eliminación de roes y retenciones permitió considerar una reconciliación con el cultivo de trigo.

“El optimismo que tienen los productores frente a la intención de siembra de trigo de cara a una nueva campaña, tiene que ver con la opresión que tuvieron durante 10 años donde por ‘despecho’, ‘bronca’ o simplemente porque los números no le cerraban, el productor fue quitando área de trigo en las rotaciones, no podía creer lo que le estaban haciendo” arrancó diciendo Diego de la Puente, consultor de Nóvitas, en entrevista exclusiva con Agrofy News.

Y agregó: “Al quitarse los roes y las retenciones, el hombre de campo vuelve a encariñarse con el mercado, con el cultivo y vuelve a sembrar trigo porque forma parte de su sistema productivo. En pocas palabras, hay una reconciliación entre el productor y este cereal de invierno que por supuesto tiene su correlato económico: el mercado se vuelve nuevamente tentador”.

Del dicho al precio hay un largo trecho

No obstante el marcado aumento en la intención de siembra de trigo en nuestro país, los precios poco eco se hacen de este escenario. En palabras del consultor: “En el precio no hay amor, no hay reconciliación. Habrá que salir a competir y en esa competencia todos van a estar mirándose de cerca”, sostuvo, al momento que agregaba: “Si no nos ponemos lo suficientemente competitivos a nivel precio para poder exportar, al trigo argentino le va a costar despegar”.

En resumidas cuentas, y de acuerdo a declaraciones de de la Puente, los productores que tengan necesidades financieras a cosecha, tendrán que “poner la cabeza en la guillotina” y vender a precios bajos.

Pero… del precio depende

Y si de precio se trata, el representante de Nóvitas no quiso dejar de hacer hincapié en los compradores que pagarán por el trigo argentino.

A este respecto manifestó: “Estados Unidos volvió a comprar nuestro cereal después de 50 años, lo cual dejó entrever que para que lo siga haciendo debemos ofrecerle buenos precios”, y añadió: “Si logramos eso, un productor de cerdo de Carolina del Norte comprará trigo forrajero argentino en vez de maíz proveniente del estado de Iowa”.

Al ser consultado por Brasil, de la Puente fue categórico: “Brasil siempre fue comprador de nuestro trigo y lo seguirá siendo. El país vecino no debiera dejar escapar ni un solo kilo de trigo argentino”.

Expectativas externas e internas

Mercado internacional

De acuerdo al análisis del representante de Nóvitas, las expectativas mundiales del trigo básicamente se adecuan al escenario actual: “Nos encontramos en una situación bastante holgada en cuanto a los niveles de stocks y las estimaciones indican que seguiríamos, aunque un poco más ajustados, con abundantes inventarios”.

Y ejemplificó: “Si en Estados Unidos la relación stock-consumo era del 50%, ahora probablemente tengamos una del 44%. Se ajusta un poco pero, de todos los commodities, el trigo es el que más holgado está”.

Mercado local

Trasladar dicha situación al ámbito nacional, indefectiblemente merece un renglón aparte puesto que, como bien apuntó de la Puente, el trigo es el cultivo que menos dependencia tiene del mercado internacional. “Básicamente lo que importa es cómo, a nivel regional, nos posicionamos para venderle trigo a Brasil”, sostuvo.

Y venderle trigo a Brasil va de la mano con el nuevo mercado que nació en Argentina: “Después de 10 años de restricciones, el nuevo gobierno eliminó los roes y las retenciones e hizo rebrotar un mercado con todas las letras. ¿Cómo lo vamos a manejar?”, se preguntó.

“Una cosa es que nuestro saldo exportable quede macheado con la necesidad que Brasil tiene”, se respondió, y agregó: “Pero cuando nos pasamos de los límites que hay que colocar en el país vecino, debemos salir a buscar nuevos destinos y competir con exportadores muy aguerridos que se fueron posicionando en estos 10 años que nosotros estuvimos afuera”.

A pesar de que el escenario propuesto no será sencillo, de la Puente sostuvo que estamos preparados para salir a competir: “Argentina tiene productores aguerridos que saben y apuestan al trigo. Somos conscientes de que el trabajo de posicionarnos nuevamente es duro y que depende del precio del cereal, pero confiamos en que lo lograremos”.

Autor: María Jimena Alesso.

Producción Audiovisual: Diego Mañas.

En el gráfico a continuación se puede observar la evolución de los precios internos del trigo en las últimas dos campañas. El nivel de precio durante la campaña 2014/15 se mantuvo estable, desconectado de todas las variaciones externas como consecuencia de las restricciones a las exportaciones que presentaba el mercado. De este modo por la abundante oferta a nivel mundial, y dado el sistema de cuota de exportaciones vigente los rangos de precios oscilaron entre los 100 y 120 dólares por toneladas.

Con la expectativa de un cambio de gobierno y la liberación del mercado el precio del cereal subió de modo anticipado hasta los US$ 145. Al asumir el nuevo gobierno se efectivizaron los cambios en las políticas económicas, aunque el mercado del trigo tardó más que el maíz en volver a la dinámica anterior a las restricciones. En este caso al implementarse el nuevo sistema de DJVE se instauró un límite de 90 días en el plazo de las exportaciones, lo cual limitó el acercamiento de los precios internos con los valores internacionales.

En el gráfico se refleja la presión de cosecha que evidenciaron los precios. De este modo se observa cómo en el primer trimestre post-cosecha los precios pizarra no superaron los US$ 140 por tonelada, mientras que desde los primeros días de abril se ha registrado un incremento del 7%.

Por otro lado, dado el amplio volumen que maneja el mercado de exportación en Bahía Blanca es pertinente analizar el diferencial existente entre las pizarras.

Se encuentra que el mayor precio pagado en Bahía Blanca superó en $360 al obtenido a través de la pizarra de Rosario. La brecha mayor se observó a comienzos del mes de marzo, estando en la actualidad ambas pizarras a la par.

Autor: Paula Broglia.

La posición de referencia en el mercado a término es Enero por ser la que presenta un mayor volumen y es la más cercana a la cosecha. De este modo se observa cómo comienza la trayectoria de su cotización.

En la última semana del mes de Abril se vislumbra un crecimiento del volumen operado y así mismo mayores cotizaciones. El incremento de los precios llega para convalidar la suba en los precios que se evidenciaban en los forwards negociados.

Autor: Paula Piccolo.

El precio FOB, que negocian los exportadores e importadores, es la referencia en el mercado mundial. En el caso del trigo, este valor se constituye a partir del precio lleno al que las partes están dispuestas a realizar el negocio, a diferencia de otros granos -como el maíz, la soja y sus subproductos- en donde la operatoria internacional se realiza con la base de los precios de Chicago y las partes negocian las primas sobre los mismos que diferencian el origen y situación de cada oferta.

Para el producto argentino, duro de variedad, la referencia la encuentra mayormente en el precio del mercado de Kansas mientras que la formación del precio FOB depende de los valores de los demás exportadores competidores y de la capacidad de importación de Brasil.

El conocimiento del comportamiento de los precios FOB es una variable importante de seguimiento para saber cuál es el valor que los exportadores pueden llegar a pagar el cereal en el mercado interno para abastecer los negocios externos.

A continuación, se observan los precios FOB tanto del trigo calidad y trigo baja proteína otorgados por el Minagri. Hay que tener en cuenta además que la capacidad de pago de la exportación se encuentra en promedio US$ 12 por debajo de estos valores (considerando los gastos fobbing y un margen nulo para la exportación).

La brecha de precios entre la mercadería con calidad y de baja proteína ronda los US$ 25 en promedio. Hay que tener en cuenta que en función de la calidad va a ser distinto el destino al cual se dirija el trigo.

En la campaña 15/16 se observó al sudeste asiático activo en las compras de trigo de baja proteína, que tiene un uso forrajero. Mientras que Brasil importa un trigo de mejor calidad debido a que se utiliza para molienda.

Autor: Paula Broglia.