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Actualizado: 23-04-18 | 11:50
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Actualizado: 23-04-18

Formando un precio de presupuesto para el maíz

Más allá de los costos, podemos preguntarnos qué valor sería razonable obtener de maíz para el año próximo en promedio.

Esto dependerá básicamente de las condiciones de oferta y demanda global, las cuales son muy cambiantes. Sin embargo pueden realizarse proyecciones partiendo de los datos actuales.

Al respecto, el USDA proyecta un rango de precios promedios para el maíz en EEUU, del cual luego puede extrapolarse el valor de Chicago, y a partir del mismo llegar al precio equivalente que un productor en Argentina podría recibir. Ese rango implica de acuerdo al reporte del USDA de julio un rango de 130 a 145 U$S/tt.

Por otro lado viendo la relación stocks/consumo esperada para EEUU en la campaña 16/17, y los precios que se han dado en los últimos años, podemos también extrapolar el valor que debería darse en el mercado externo. Esto ocurre porque el grado de correlación entre el precio recibido por los productores (neto de inflación) y la relación stocks/consumo se aproxima al 80%. Este valor nos sugiere un mercado en torno a los 130 U$S/tt.

Es importante mencionar que el clima en Estados Unidos viene acompañando a los cultivos, con lo que no descartamos un stock/consumo todavía mayor al que hoy se proyecta, y por tanto precios todavía más bajos.

Finalmente, pero no menos importante, tenemos lo que el mercado de futuros nos dice respecto a los precios a cosecha. El valor que se está operando en la actualidad resume las expectativas de todos los actores económicos que están hoy comprando y vendiendo en este mercado. Aquí trabajamos en el orden de los 154 U$S/tt.

Por todo esto el precio de presupuesto para este año del maíz en Argentina debería estar entre 130 y 140 U$S/tt. Este valor está ciertamente por debajo de los precios actuales y de los picos de US$179 que se llegó a tocar.

Análisis de Mercado - fyo

Las cotizaciones de Chicago reflejan la situación de oferta y demanda mundial de cada momento. Pero en particular, las expectativas de los operadores siguen muy de cerca lo ocurrido con los stocks norteamericanos. Es por ello que los momentos de mayor volatilidad, cuando los fondos de inversión ingresan al mercado, son en los mercados climáticos norteamericanos. En este momento lo que está en juego son los rindes y producción de este país.

Este año en particular la expectativa de un mes cálido había llevado a un incremento en las cotizaciones que luego, a medida que avanzaron las semanas y se mantuvieron las condiciones de cultivo, salieron de las posiciones. Los pronósticos de una campaña récord norteamericana han llevado al maíz a cotizar a valores mínimos no observados en los últimos 7 años. El motivo es la abundante oferta, provocada a partir de una producción que se incrementaría en 40 millones de toneladas. Esto lleva a que se registre una relación stock/consumo no vista en los últimos 11 años.

A partir de las cotizaciones de Chicago se le suma una prima que recoge las diferencias de flete, calidad, y disponibilidad de maíz entre los distintos lugares de origen. Teniendo en cuenta las condiciones coyunturales de la presente campaña, la poca oferta existente en Brasil lleva a que el precio en Paranaguá sea mayor que en los otros orígenes. Lo mismo sucede en Argentina donde los retrasos en la cosecha han llevado a que se pague un premio mayor que sobre Estados Unidos.

Para que el valor FOB sea comparable con el mercado local, hay que descontar los costos operativos de la exportación (gastos de fobbing) para convertir el precio de exportación FOB en uno local FAS. El resultado es lo que llamamos “paridad de exportación” o “FAS teórico” y esos son los valores pagados por la mercadería en el mercado local de Argentina que surgen del mercado de exportación.

En la campaña pasada además había que descontarle las retenciones. Ahora vemos cómo los valores del Matba copian las variaciones del FAS, dejándoles a los exportadores un margen promedio de US$5.

Análisis de Mercado - fyo.

La tendencia de precios de maíz a cosecha

El mercado ha tenido tres momentos muy marcados hasta aquí.

Un primer momento en el inicio del 2016, cuando se operaba en un rango de 140 a 150 U$S/tt en el cual los productores comenzaron a mirar al cultivo con muy buenos ojos, y se delinearon las intenciones iniciales de incrementar el área en forma significativa.

Sobre el final de este período, los valores saltaron de los pisos del rango mencionado, a los techos, pero manteniendo una perspectiva relativamente estable.

A partir de mayo inicia un nuevo momento de mercado, con alzas importantes, influidas por la incertidumbre que despertó la posibilidad de algún problema climático sobre EEUU, en el marco de menor producción para Brasil que a su vez derivó más demanda hacia otros mercados.

Estos comentarios impulsaron a los especuladores a montar una posición comprada muy significativa. Sin embargo los pronósticos de clima seco nunca se concretaron, la floración se produjo en buenas condiciones, y la apuesta al alza no se verificó. Los precios se debilitaron entonces en forma marcada, casi tan fuerte como la suba previa.

Si bien parece haber un piso en la zona de los 150 U$S/tt no deberíamos descartar la posibilidad de bajas mayores, atento a la presión de cosecha norteamericana, a la que se le sumará luego una intención de siembra mayor en Sudamérica.

Relación de precios del maíz abril y julio

Normalmente cuando analizamos un diferencial de precios en el mercado, tomamos el más lejano y le restamos el más cercano, ya que al tener que financiar el stock sin vender, y cubrir el costo de almacenaje, normalmente en un mercado de futuros, los precios más lejanos son más elevados que los cercanos.

Históricamente, hasta gran parte del año 2013, esto fue así para el diferencial entre el maíz julio y abril del Mercado a Término de Buenos Aires con entrega en Rosario. Vemos que el diferencial operaba en torno a 5 U$S/tt con algunos picos.

Sin embargo a fines de 2013 rápidamente ese diferencial pasó al lado negativo. Esto ocurrió porque la práctica de tener más maíz tardío que en las fechas habituales se hizo más generalizado y esto terminó alterando la ecuación de oferta. Hoy tenemos más oferta sobre julio que sobre abril.

En el año 2016 los problemas climáticos exacerbaron esta situación, y llevaron los precios a mostrar un descuento de casi 26 U$S/tt. Sin embargo esto resulta algo totalmente atípico, y que raramente se repita en la nueva temporada.

Por el momento vemos que la relación se está operando en los momentos iniciales entre 5 y 6 U$S/tt, que son los precios habituales que estamos acostumbrados a observar. De todas formas a esta altura de las fechas, el precio operaba más cerca de la paridad.

Análisis de Mercado - fyo

La quita de retenciones generó un cambio de estructura en las relaciones de precios locales. Como consecuencia se han modificado los distintos ratios entre los productos y en este caso nos vamos a detener a analizar el ratio maíz por soja. Éste presenta una gran importancia por el atractivo que puede tener la estrategia de fijación de maíz por soja.

En la actualidad nos encontramos muy por encima de lo sucedido en las campañas anteriores, pero ¿en dónde estaríamos con las medidas pasadas? Comenzamos por analizar el ratio disponible a través de los precios de pizarra de Rosario, y para ello se extrapoló la serie a las condiciones actuales – derechos de exportación del 30% para la soja y 0% para el maíz. Así nos encontramos con que el ratio disponible promedio tomando el precio de pizarra de ambos productos pasó del 48% a 62%. Esta relación al tomar los precios disponibles se ve muy afectada a las variaciones estacionales.

Es por ello que el ratio seguido es entre las posiciones de cosecha, Maíz Julio Matba por soja Mayo Matba. En este caso partimos de la relación histórica que se ubica en 54%. En la actualidad nos encontraríamos por debajo de este valor, pero este número no es representativo.

Es por ello que para comparar con la situación actual, extrapolamos el nuevo esquema de retenciones - 0% maíz y 30% soja- y nos encontramos con que el ratio promedio debería ser de 61,5%. En la actualidad nos encontramos por debajo de este valor, por lo cual entrar por la relación histórica no parecería la mejor estrategia. Sin embargo cuando se analizan los factores fundamentales que están por detrás resurge el atractivo. Esto se debe a que en vista a la abundante oferta del cereal a nivel mundial los precios se ven muy presionados y no ocurriría lo mismo con la oleaginosa.

El otro factor a tener en cuenta es la promesa de la reducción de las retenciones de la soja en un 5% adicional. Esto nos llevaría a una la relación promedio del 59,2%. En la actualidad el mercado descuenta la reducción en el arancel, con lo cual en caso de que no se efectué el compromiso asumido por el gobierno, nos encontraríamos con que el valor de la soja Mayo debería caer en promedio US$15. Esto tendría un efecto negativo sobre la estrategia.

Por último existen otras ventajas, además de los factores fundamentales, que propician a la estrategia. Entre ellas se destacan el cambio en el mix de producción (intención de mayor área de maíz que de soja versus campañas anteriores) y para quienes alquilan (siendo el valor expresado en quintales de soja) sería un modo de cubrir los alquileres.

Análisis de Mercado - fyo

Coberturas para el maíz 2017

Partiendo de la base de que los valores podrían bajar…

Para definir coberturas, es importante primero partir de la visión de mercados que se pueda anticipar, aun sabiendo que la misma puede fallar.

Al momento, lo que estamos anticipando es un mercado que podría ir a la baja por la gran producción norteamericana, a la que se le sumaría también una local. Si bien la demanda se muestra firme, la misma se vería sobrepasada por el incremento de producción.

Habría que vender, teniendo cuidado del riesgo productivo…

Visto esto, y partiendo de la decisión básica, que es vender ahora o esperar por mejores valores, nos inclinamos por lo primero. Sin embargo es muy temprano en el ciclo, y el riesgo productivo es elevado. Ello genera un limitante a la hora de instrumentar ventas que comprometan entregas. De todas formas, dado que normalmente para presupuestar la producción se parte de rindes conservadores, aún en etapas muy tempranas del ciclo, comprometer un 30% no debería ser un riesgo elevado.

Por las dudas que el mercado suba,compramos CALL….

El problema con las ventas es que en caso de que el pronóstico esté equivocado, y luego los precios suban, se resignará potencial de suba. Por ello se complementaría esta decisión con la compra de opciones CALL. Un CALL es una opción que permite a su comprador obtener un futuro comprado al precio de ejercicio, independientemente de los valores que tome el mercado, por el cual se fija una prima.

Para elegir la opción a trabajar recomendamos fijar un presupuesto, por ejemplo 3% del precio del maíz que estamos asegurando (154 * 3% = 4,6 U$S/tt), y con este presupuesto buscamos el CALL que podría tomarse.

Con un mercado en 154 U$S/tt, podríamos apuntar a un CALL de 173 U$S/tt con un costo de prima de 4 U$S/tt. Pensando que se guarde en un bolsillo el dinero obtenido por el negocio físico de maíz, y en otro el que genere el Mercado a Término, en caso de que a cosecha los valores efectivamente bajen, por caso a 130 U$S/tt:

  • En el bolsillo del mercado físico ingresarán los 154 U$S/tt de la venta
  • En el bolsillo del Mercado a Término, dado que ejercer el CALL y quedar comprado a 173 U$S/tt (su precio de ejercicio) implicará perder 43 U$S/tt, dejaremos vencer la opción, perdiendo sólo la prima en cuestión de 4 U$S.tt
  • En total terminaremos con un precio de 150 U$S/tr

Pero si se diera una suba a los 190 U$S/tt

  • En el bolsillo del físico seguirían entrando sólo los 154 U$S/tt
  • Pero en el del Mercado a término, ejercer el CALL nos dejaría comprados a 173 U$S/tt cuando en este escenario podríamos vender esa mercadería a 190 U$S/tt, y ganar la diferencia de 17 U$S/tt. De esto deberemos descontar los 4 U$S/tt de prima que se pagó inicialmente.
  • El resultado será de 167 U$S/tt (154 por la venta + 17 por el ejercicio del CALL – 4 por la prima pagada del CALL)
    • Nótese que para precios inferiores a 173 U$S/tt, el precio asegurado para este 30% será de 150 U$S/tt, pero cada dólar que suba el mercado por encima de esa marca, será 1 dólar adicional que mejorará el precio del futuro. El problema está en que entre los 154 actuales y los 173 U$S/tt no habrá cobertura, por lo que esos 19 U$S/tt no podrán recuperarse en caso de una suba.

      ¿Y qué hacemos con lo no vendido?

      El problema es que vender 30% al precio de abril 2017 de 154 U$S/tt, o de 149 U$S/tt para julio, todavía deja un 70% de riesgo a la baja. Si el mercado baja, la proporción no vendida se llevará gran parte de la rentabilidad.

      Por ello la idea es recurrir para el complemento de esto a las compra de opciones PUT de maíz abril. Las opciones PUT permiten asegurar un precio mínimo de venta a la baja, por el que hay que pagar una prima. Con el mismo criterio que antes, para elegir el PUT a comprar, definimos un presupuesto de 3% sobre el valor cubierto, que implica 4,7 U$S/tt aproximadamente.

      El analizar las opciones PUT disponibles, encontraremos el PUT de precio de ejercicio 145 U$S/tt con una prima de 4,5 U$S/tt. Al pagar la misma se obtiene el derecho de vender a 145 U$S/tt, pero al mismo tiempo el costo de 4,5 U$S/tt hace que ese valor baje en términos netos a 140,5 U$S/tt.

      Recurriendo nuevamente a pensar que ponemos en un bolsillo el dinero que devenga la venta de la mercadería y en el otro el resultante del mercado a término, en esta ocasión si los precios bajaran a 130 U$S/tt tendríamos:

      • Un físico que al no haber sido vendido generaría sólo 130 U$S/tt
      • En caso de ejercer el PUT, se obtendría un futuro vendido en 145 U$S/tt, que de cancelarse contra los 130 U$S/tt generaría una ganancia de 15 U$S/tt. A esto habría que sumarle el costo de primas de 4,5 U$S/tt.
      • El resultado final sería de 140,5 U$S/tt = 130 del valor del físico + 15 por la ganancia al ejercer el PUT – 4,5 de la prima pagada.

      En caso de que el maíz subiera y se fuera a 190 U$S/tt

      • El físico valdría 190 U$S/tt
      • En caso de ejercer el PUT, dejaría un futuro vendido al precio de ejercicio que está fijo en 145 U$S/tt, pero esto devengaría una pérdida de 45 U$S/tt frente a este escenario de mercado en 190 U$S/tt, por lo que no se ejercerá. Sin embargo si existirá el costo incurrido en la prima de 4,5 U$S/tt
      • El resultado final sería de 185 U$S/tt = 190 U$S/tt del valor del físico, menos 4,5 U$S/tt del costo de prima

      El comportamiento puede verse en el cuadro siguiente:

      Combinando las distintas estrategias

      Lo que es interesante es ver que si combinamos 30% de venta de forward a 154 U$S/tt abril, con un 40% de PUT que asegura un piso neto de 140,5 U$S/tt, nos encontramos con que a la baja se generaría un piso efectivo de 147 U$S/tt (promediando estos dos precios anteriores).

      Sin embargo en caso de una suba encontraremos que sólo se tiene fijado un 30% a 154 U$S/tt, ya que la opción implica un derecho a vender, pero no una obligación, y ese derecho sólo se ejercerá si los valores caen por debajo del precio de ejercicio.

      Como el comportamiento a la baja brinda una posición muy similar a vender, y en el alza por el contrario tenemos un mercado que se asemeja mucho a no tener ventas comprometidas.

      Si además de la venta, compramos el CALL como se sugirió inicialmente, al 30% de ventas le agregaríamos la posibilidad de que en caso de una suba inesperada, se recupere algo de la misma. Pero dado que el grueso del riesgo cuando sólo se puede comprometer 30% de ventas, sigue estando a la baja, preferimos ubicar nuestro esfuerzo y presupuesto en cubrir la posibilidad de baja, y sumar con el PUT cobertura adicional.

      Análisis de Mercado - fyo