Proyecciones para el maíz 2019/20

Las señales de precio y el buen resultado productivo que deja el ciclo 2018/19 plantean un incremento en la superficie a sembrar con maíz en la Argentina para la nueva campaña.

Por Nicolás Degano

Las primeras proyecciones anticipan un nuevo avance del maíz, que viene recuperando superficie en las últimas campañas. En la actualidad, los márgenes del maíz se muestran más atractivos que los de la soja, lo que incentiva la incorporación del cereal a los planteos.

Bajo este escenario, Maizar proyecta un incremento del 8% para el nuevo ciclo, que tomando como base la estimación actual de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires de 6 millones de hectáreas, dejaría un incremento de 480 mil hectáreas en el nuevo ciclo. La Bolsa de Comercio de Rosario, por su parte, calculó que la siembra superará los 7 millones de hectáreas.

El Gobierno coincide en que habrá más maíz, aunque hasta mediados de julio no había cifras oficiales para el nuevo ciclo. "Estamos viendo que hay una venta de semilla de maíz muy importante gracias a un precio a futuro interesante por el problema productivo serio que hay en Estados Unidos. Creemos que va a ser una campaña como la anterior como mínimo", destacó Santiago del Solar, jefe de Gabinete de la Secretaría de Agroindustria.

Desde Agroindustria estimaron que en la campaña 2018/2019 se alcanzó una superficie de maíz de 7,2 millones de hectáreas de grano comercial, a lo que se suman 1,8 millones de hectáreas destinadas a silaje. Esto deja una cosecha sin precedentes de 57 millones de toneladas:

El principal destino del maíz es la exportación. Del total de 57 millones de toneladas de producción que plantea la estimación oficial para la campaña que termina, 34 millones (60%) tienen como destino la venta al exterior, 17,53 millones (31%) el consumo animal y 3,69 millones (6,4%) la industrialización, que comprende la molienda seca (alimentación humana), molienda húmeda (producción de edulcorantes, etanol y otros productos), y producción de semilla.

Este escenario deja un saldo inicial de 9,12 millones de toneladas para el ciclo 2019/20.

Por otro lado, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) destacó en la última estimación mensual que las exportaciones desde la Argentina crecerían un 8,1%, hasta los 33,5 millones de toneladas a pesar de una leve merma en la cosecha.

La hoja de balance del USDA para el maíz es la siguiente:

La primera estimación oficial se conocerá el 15 de agosto, de acuerdo al calendario publicado en la página oficial. En tanto, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires realizará el tradicional lanzamiento de campaña gruesa el 25 de septiembre.

El maíz le gana lugar a la soja

La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) también anticipa una mayor rotación para la nueva campaña y plantea para la zona núcleo un incremento del 10% en la superficie sembrada con maíz, lo que dejaría al menos un millón de toneladas más en la región.

"Un nuevo escenario de precios pone al maíz como protagonista en las rotaciones ya que pasó a ser la opción más rentable", destacan desde la Guía Estratégica para el Agro de la BCR, reflejando que el cereal queda mejor posicionado en el escenario actual de precios.

La entidad rosarina destaca que "pese a las dificultades para tomar financiación y la alta inversión inicial que implica la siembra de maíz, las compras de insumos están muy avanzadas respecto a otros años”.

En este contexto, “el maíz 2019/20 le hace sombra a las hectáreas de soja de primera".

“Una nueva ola de entusiasmo vuelve a poner al maíz en el centro de las escenas por sus excelentes márgenes. De todas maneras, el comportamiento de las lluvias y de los precios internacionales podrían afectar estos guarismos”, destaca la última proyección de la BCR.

A nivel nacional la superficie podría alcanzar 7,4 millones de hectáreas contra los 6,9 millones del año pasado, un incremento del 7%. Tomando como supuesto 1,1 millón de hectáreas sin entrar en el circuito de comercialización granaria, la producción para grano tendría una base cosechable de 6,3 M de ha.

El siguiente gráfico muestra los resultados de la campaña 2017/18 (la última con datos definitivos a julio 2019) por localidad. Clickeando sobre cada departamento se observan los datos sobre superficie sembrada y cosechada, producción y rinde por hectárea. La lupa permite buscar una localidad específica para ver los detalles.

Los pronósticos suponen que las lluvias estén favor del ciclo del cultivo, dejando con escasas posibilidades la repetición de un evento seco cómo se expresó hace dos años. No se avizoran grandes problemas de excesos hídricos, ni zonas que sufran una falta de agua que no sea propia de la oferta típica invernal a un mes y medio de comenzar la siembra.

Desde la BCR destacan que podría esperarse un escenario de producción favorable en el que se alcanzase buenos niveles de rinde. Bajo estas conjeturas, la cosecha maíz 2019/20 estaría arrojando un volumen de 51 millones de toneladas.

Incentivos y amenazas

El consultor agrícola Juan Bautista Espejo, con amplia trayectoria en el sector, parte de un escenario de referencia de 6,2 millones de hectáreas para el ciclo 2018/19, planteando un incremento de entre el 12% y el 15% para la campaña 2019/20, lo que se traduce en una superficie que podría alcanzar los 7,1 millones de hectáreas.

Espejo destaca entre los factores que alimentan este incremento en la superficie a sembrar se encuentran la excelente performance del maíz en rendimientos en la campaña anterior y una propuesta de negocio aceptable y mejorada a partir de la suba de precios de la primera mitad del año.

También incentivan un incremento en la superficie de maíz las "buenas reservas de humedad en los suelos agrícolas de las principales zonas maiceras, con perspectivas de aporte de lluvias normales para el desarrollo del cultivo, y los menores costos de la semilla (en algunos casos) por baja de precios en híbridos importantes a consecuencia de sobrantes importantes de stocks de bolsas en los principales semilleros", destaca Espejo y agrega como indicador un alto porcentaje de bolsas de semillas ya vendidas para julio, "probablemente 50% más que el año anterior a la misma fecha".

Del lado negativo, “un mayor costo de alquiler de campos en general puede convertirse en una barrera de acceso al negocio”, a lo que se suma un marco financiero delicado y el hecho de que, más allá de la buena humedad y reservas de agua para el inicio de la campaña, el marco climático sea finalmente otro y reduzca la siembra.

Por otro lado, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires enumera los factores que definen el futuro de la cadena del maíz en la Argentina y los desafíos para seguir creciendo:

Diversificar los distintos usos del maíz

Conservar mercados existentes

Conquistar nuevos mercados

Ver también: Cómo se forman los precios del maíz.

Ventas anticipadas y financiamiento

El interés por el maíz también se ve reflejado en las ventas anticipadas de productores.

La exportación ya se habría asegurado a julio un volumen de 3,9 millones de toneladas de la nueva campaña, contra 1,5 millones de toneladas a la misma altura del ciclo anterior, un 160% más. El volumen de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior alcanzaba los 1,5 millones de toneladas, contra 1,2 millones a la misma altura del ciclo 2018/19.

Las mayores ventas anticipadas tienen que ver también con el acceso al financiamiento de los productores, que con las tasas actuales son reacios a tomar compromisos con los bancos. De esta manera, los productores financian sus costos a través de acuerdos de canje en los que comprometen parte de su cosecha a cambio de insumos.

Ver también: Productores recurren al canje por los altos costos de financiamiento

El desafío de la transformación

"Si mejoran las condiciones económicas, esperamos una gran transformación nacional", destaca Alberto Morelli, presidente de Maizar sobre la nueva campaña. “El maíz es un cereal maravilloso que tiene múltiples transformaciones y que puede generar riqueza si generamos las oportunidades", agrega.

Estas oportunidades de transformación vienen de la mano de la mayor demanda de proteína animal a nivel global y los mercados que fue ganando la Argentina para envíos al exterior de carne, especialmente vinculados a la fiebre porcina en China.

Ver también: Fiebre porcina y carne ilegal en China: oportunidades para la Argentina

"Donde hay un novillo comiendo maíz hay transformación. También con pollos, bioetanol, harina de maíz y bioplásticos (almidón de maíz). Las ventajas que tiene el maíz es que ofrece desarrollos regionales. Tenemos muchas empresas repartidas a lo largo y lo ancho del país", comenta Morelli sobre el impacto que genera el cultivo.

"Cuando llega el maíz, llega la transformación, lo que en muchas regiones se traduce en un mayor arraigo. Lo ideal es que cada uno pueda quedarse en su lugar de origen", agrega el dirigente agrario. Desde Maizar se encuentran trabajando en proyectos para desarrollar nuevas regiones para el maíz, como el norte o la Patagonia.

Otro ejemplo de transformación regional es la exportación de carne argentina a Japón desde la Patagonia, zona declarada como libre de aftosa sin vacunación: "La Patagonia es un lugar en donde el maíz tiene un alto potencial de crecimiento”.

Desde Maizar anticipan que habrá una gran competencia con Brasil por el segundo puesto de exportador global, pero con una gran diversificación de destinos.

Actualmente hay más de 120 mercados abiertos (un 38% más que en la campaña 2002/03), con Vietnam, Argelia, Egipto y Malasia como principales clientes de la mercadería argentina.

El siguiente gráfico interactivo muestra los destinos de las exportaciones de maíz en 2018. El globo terráqueo se puede deslizar con el mouse de la computadora y también permite hacer zoom (con la rueda del mouse). Clickeando sobre las líneas se puede observar el volumen exportado a cada destino medido en millones de dólares.

Morelli destaca también la decisión del productor de invertir. En medio de la planificación de la campaña 2018/19 hubo un cambio en el esquema de derechos de exportación, con la implementación de los 3 y 4 pesos por dólar FOB exportado, lo que se tradujo en una retención cercana al 8% para el cereal: Sin embargo, apunta el presidente de Maizar, "La superficie, lejos de disminuir, se incrementó", porque "el productor confió en que el maíz es un producto que valía la pena".

Además, el cereal dejó una lección contra las inclemencias climáticas: “Cuando en la campaña 2017/18 llegaron las lluvias en plena cosecha, la soja se vio seriamente afectada, mientras que el maíz mostró mejores condiciones para enfrentar los excesos de humedad”.

Morelli destaca que para la nueva campaña las incertidumbres son políticas: "Estamos muy cerca de las elecciones y eso aporta un grado de duda".

Ver también: Las elecciones no afectan las decisiones de siembra de los productores

"Lo que no podemos negar es que la agroindustria es el motor de la economía. Tenemos que hacerlo valer frente a la política", destaca el titular de Maizar.

Evolución de la cadena de valor del maíz

La respuesta de los productores frente al cambio de políticas implementadas sobre el cereal quedó de manifiesto en el incremento de la superficie del ciclo 2014/15 al 2018/19, que estuvo ligado a la eliminación de los derechos de exportación y los Registros de Operaciones de Exportación (ROEs) que le quitaban la mitad del precio al productor.

La superficie total avanzó un 47,5% en promedio desde el ciclo 2014/15 a la actualidad, aunque en algunas regiones hubo una mayor respuesta por el alto impacto de los costos, como el flete. En el NEA la superficie se incrementó un 83,7% y en la provincia de Buenos Aires el aumento fue del 50,9%.

Del Solar destaca que hay múltiples motivos que llevaron al récord productivo de 57 millones de toneladas de maíz, y que si bien el clima ayudó mucho, se combinó con una serie de factores.

Los factores del crecimiento del maíz

Ver también: "Debemos cuidar que no salga ni un solo barco con residuos de Diclorvós"

Una advertencia seria en este punto es que si bien casi la totalidad del mercado adoptó los mejores híbridos, no se están cuidando las tecnologías disponibles mediante la siembra de refugios. El dato de refugio en maíz está en 33%, advierten desde la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Híbridos Bt2 RR

Argentina es el tercer productor de cultivos biotecnológicos en el mundo, después de Estados Unidos y Brasil, ocupando el 13% de la superficie mundial. A su vez, la Argentina es uno de los 7 países a nivel mundial que tiene desarrollos biotecnológicos propios, lo que le proporciona un reconocimiento a nivel internacional por su regulación.

  • También se destaca la implementación del Sistema de Información Simplificado Agrícola (SISA), que "ayuda a transparentar a la cadena" y el impacto de la logística, "el rubro más importante en la estructura de costos para sembrar maíz". Esto tiene que ver con los camiones escalados, que permiten transportar 7 toneladas más por camión, y el sistema STOP, que reduce el tiempo de espera en los puertos. Además de las mejoras en el ferrocarril, con impacto directo sobre regiones del norte.
  • Ver también: Camiones escalados ganan protagonismo en la logística de la cosecha

    En la entrevista con Agrofy News, Del Solar reconoció que "la presión impositiva es altísima" e insistió en que el Gobierno es consciente de que tiene que bajar. La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA) estima que un 46,4% de renta agrícola que genera una hectárea de maíz se los llevan todos los niveles del estado, municipales, provinciales y nacionales.

    La Bolsa de Cereales de Buenos Aires calcula que el maíz genera un Producto Bruto Interno como cadena de US$ 10,4 millones, con la siguiente evolución durante los últimos años:

    Que se reparte de la siguiente manera:

    Rotación récord

    En línea con el avance del maíz, la Bolsa de Comercio de Rosario destaca que el nuevo ciclo podría marcar un nuevo récord de rotaciones.

    En la zona núcleo, en la campaña 2014/15 por cada lote sembrado de gramíneas (trigo y maíz) se sembraron 4,4 lotes de soja, pasando en la campaña 2019/20 a una relación de 1,75.

    Marina Barletta, de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la BCR explica que "volver a rotar el suelo es la práctica más eficiente para producir en forma sustentable y ponerle trabas a los excesos hídricos".

    Esto se debe a que, "aparte de la ventaja que tienen las rotaciones para el manejo del lote, como el control de malezas o evitar el desarrollo de enfermedades, entre otras, es una práctica muy favorable para la región en contextos de años lluviosos". "Incrementar las hectáreas con trigo y maíz baja el escurrimiento del agua al aumentar la cantidad de rastrojos que queda en el campo. Y cómo también necesitan más milímetros para su crecimiento, funcionan como bombas de extracción de agua, bajando las napas de la región”.

    "Quisiera que el 90% de la decisión de siembra del productor sea por rotación", destaca el Ingeniero Agrónomo Luis Urriza, subsecretario de Agricultura de Agroindustria, de cara al nuevo ciclo, explicando que pensar al maíz como un proyecto a largo plazo es a "lo que tiene que apuntar la Argentina".

    Ver también: Maíz y trigo afianzan una mayor área de siembra para la campaña 2019/2020

    Incorporación del maíz tardío

    En los últimos años hubo un cambio estructural productivo en la cadena de maíz argentino, que tiene que ver con la participación del maíz tardío en los planteos.

    En el plano productivo generó una mayor estabilidad en los rendimientos a lo largo de la campaña, ya que ubica el llenado de granos en febrero, salteando el período seco de noviembre y diciembre que afecta al maíz temprano.

    Si bien una mayor estabilidad de rendimientos trae aparejada una caída en el promedio general, ya que al cambiar la ventana de siembra hay un menor tiempo de desarrollo del cultivo, la brecha de rindes de ambos planteos se fue acortando durante los últimos años.

    “Un incremento en los niveles tecnológicos altos sobre el maíz tardío derivó en una disminución de la brecha en el rendimiento contra el temprano", destaca Juan Pablo Gianatiempo, economista de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

    Ver también: Por qué es tan importante el momento de la cosecha de maíz tardío

    El maíz es el cultivo más tecnológico en la Argentina, concentrando un 55% de su producción en Niveles Tecnológicos Altos.

    Alberto Morelli, de Maizar, explica que el maíz tardío es biotecnología, “sobre todo por el control de insectos”. Además, comenta que se comenzó a hacer bajo un esquema de defensa, siendo un “maíz más barato con menos insumos y plantas por hectárea”. Para la nueva campaña, estima que la superficie de temprano alcanzará un 60% de los planteos contra un 40% de siembras tardías.

    Aliado contra el riesgo climático

    Federico Bert, líder de Investigación y Desarrollo de CREA, destaca la importancia de la incorporación del maíz tardío a los planteos “para hacer frente a las grandes pérdidas productivas y económicas de las últimas campañas por excesos y déficits de lluvias”. Son eventos, dice, que “ponen en evidencia la alta exposición que tienen las empresas agropecuarias a las variaciones del clima".

    "Hay indicios de que a causa del cambio climático esto empeorará en el futuro; aunque las proyecciones tienen mucha incertidumbre, parece bastante probable que los eventos extremos ocurran con más frecuencia", destaca Bert y agrega que "el productor ha ido aprendiendo a enfrentar el riesgo que supone su variabilidad y relativa impredictibilidad".

    Ver también: Eventos extremos en plena campaña: el rol del campo sobre el cambio climático

    Son varios los ejemplos de adaptación que se pueden nombrar, pero quizás el más impactante sea el maíz tardío. Bert destaca que este cultivo probablemente sea el desarrollo técnico más importante de la agricultura argentina en los últimos años: "El avance del maíz tardío responde en gran parte a una decisión adaptativa de los productores en respuesta al riesgo climático".

    Los números muestran que estabilizar los rendimientos "no fue la única virtud" del tardío. Bert destaca que "su buen desempeño en ambientes edafo-climáticos limitantes permitió que ocupe áreas en las que antes el maíz no era viable". "Esto empujó una expansión del área de maíz balanceando el portfolio de negocios de los agricultores, con las ventajas que tiene en términos de riesgo climático".

    El líder de investigación de CREA considera que el otro aspecto que está ayudando al productor a mejorar la gestión de riesgos climáticos es la creciente adopción de tecnologías de información.

    "Es notable en las últimas campañas el uso de pronósticos climáticos o mediciones de la recarga de agua en el suelo y/o profundidad de napa para definir área y manejo agronómico de los cultivos, en especial el maíz. El uso de esta información permite no sólo reducir riesgos (por cambiar decisiones) sino también disminuir incertidumbre (por mejor anticipación de resultados esperables)".

    Por otro lado, los seguros son un instrumento con gran potencial para la gestión de riesgos del clima: "Un buen ejemplo es el seguro de granizo, que en la campaña 2017 cubrió casi el 51% del área de soja y 31% de maíz. Sin embargo, el granizo es sólo uno de los múltiples riesgos que genera el clima".

    En ese sentido, "la penetración de seguros multiriesgo no supera el 2-3%% evidenciando que la gran mayoría del área queda expuesta a eventos como sequía o inundaciones: Hay entonces un desafío -y necesidad- pendiente: desarrollar productos que puedan tener una cobertura múltiple y una gran penetración", destaca Bert.

    "La gestión del riesgo climático es clave para la sostenibilidad de las cadenas productivas y la estabilidad de la economía del país", concluye.

    Ver también: Seguros paramétricos: “Solo el 6 % de la producción argentina tiene este tipo de cobertura”