El robo a los productores trigueros, instigado o permitido

Las vísperas de un año electoral hacían suponer una mejor relación entre el Gobierno y los productores. Pero tal vez la interna que desató la desaparición del ex presidente entre distintos sectores kirchneristas lleva a que las promesas de Agricultura no se cumplan.

17deDiciembrede2010a las07:49

Durante la exigua campaña del 2009, a pesar de haber obtenido la menor producción de trigo de los últimos 100 años, los productores tuvieron muchísimas dificultades para colocar su cosecha debido a las continuas intervenciones en el mercado.

Cabe aclarar que las intervenciones son el cierre caprichoso de las exportaciones de acuerdo al humor del señor Moreno (Guillermo, secretario de Comercio Interior). La distorsión que producen estas intervenciones resultan en beneficios directo para los compradores, ya sean industriales locales que pueden comprar en un mercado cautivo –además de cobrar subsidios– o exportadores que, amparados en la excusa de no disponer de autorización para exportar (ROE), lo hacen a precio vil, descontando el riesgo y algo más.

La creación del Ministerio de Agricultura, las buenas perspectivas climáticas, precios internacionales atrayentes y la vergüenza del récord anterior hicieron que para esta nueva campaña se implante una superficie cercana a lo normal para el país. Todo hacía pensar que una vez comenzada la cosecha 2010/2011 se iban a liberar los excedentes de nuestro consumo para que puedan ser exportados a un mundo cada vez más demandante.

Víctimas de la interna. Las vísperas de un año electoral hacían suponer una mejor relación entre el Gobierno y los productores, pero tal vez la interna que desató la desaparición del ex presidente entre distintos sectores kirchneristas –que sólo él podía manejar–, hace que hoy nuevamente nos encontremos con una importante cosecha y no podamos venderla a los precios que el mismo ministerio sugiere.