Se extienden los aumentos en combustibles a otras marcas
Varias estaciones de Petrobras subieron hasta 6%; Esso y Shell quieren una autorización oficial.
El aumento en torno del 5% que aplicó YPF a todos sus combustibles -y que descongeló los precios tras más de cuatro meses sin cambios- obligó a sus competidoras a reajustar sus estrategias comerciales. Así, mientras Petrobras dejó que varias de sus estaciones de servicio copiaran la movida de la principal petrolera del país, Esso y Shell aguardan que sea el propio Gobierno el que oficialice el permiso para saltear la prohibición de aumentar que había impuesto el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, a mediados de agosto.
Pero los precios no son el único frente que preocupa a las petroleras. Cada día que pasa sin una solución al conflicto sindical en el Sur las obliga a consumir sus stocks para no parar las refinadoras. El ajuste en los niveles de producción de naftas y gasoil -tomado como medida preventiva para evitar la parada de las plantas- podría derivar en los próximos días en una agudización de los faltantes que se vienen registrando en las estaciones de servicio.
