Las tomas de tierras llegan a barrios de San Salvador

Hubo ocupaciones en otras 6 ciudades, y en las periferias de la capital provincial.

03deAgostode2011a las07:36

Mientras más de 6 mil personas marcharon ayer por las calles de la capital jujeña para pedir la renuncia del gobernador Walter Barrionuevo por el intento de desalojo que dejó 4 muertos y 67 heridos, las tomas de tierras que arrancaron el jueves en Libertador San Martín se replicaron en gran parte de la provincia. El efecto contagio empujó a cientos de familias en emergencia habitacional a ocupar, masivamente, terrenos en ciudades como San Pedro, Pampa Blanca, Chalicán, La Mendieta, Fraile Pintado y Calilegua. Y también en barrios periféricos de San Salvador.

A diferencia de lo que sucedió en Libertador, la mayoría de los predios usurpados en las otras localidades son públicos . Aunque también se tomaron terrenos privados. Sólo basta recorrer la ruta nacional 34, que surca toda esta zona de Yungas jujeñas, para ver como, a la vera del pavimento, la gente lotea las tierras . Alrededor de pequeñas fogatas para combatir el frío, familias enteras se instalan en carpas precarias con la expectativa de que alguna autoridad comunal o provincial les de una solución a su carencia habitacional.

La multiplicación de las tomas se explica, en parte, por la decisión de la Cámara de Diputados jujeña de aprobar, ayer a la madrugada, un proyecto de ley para expropiar un total de 40 hectáreas de la empresa Ledesma, donde arrancaron las ocupaciones.

“Si les sacan tierras a empresas en Ledesma, que hagan lo mismo en San Pedro . Nosotros también vivimos agregados en casas muy chicas. Tengo trabajo y quiero pagar por un pedazo de tierra. Pero no hay facilidades ni financiación.

Los bancos nos rechazan, a pesar de tener recibo de sueldo, y los políticos no cumplen sus promesas ”, remarcó Elio Salvador, con tres hijos y dos nietos.

Con su dedo índice machacado por el trabajo en la zafra, Adalberto Pitarcho, que también decidió instalarse a la vera de la ruta 34, señala un cartel de Presidencia de la Nación. “Lo pusieron en 2008, a pocos meses de asumir Cristina. Prometen 84 viviendas con un presupuesto de $ 64.000.000.

El cartel sigue intacto, las obras nunca comenzaron ”. Con cuatro hijos, María Valdivieso también decidió salir a ocupar un predio en el pueblo de Chalicán. “Soy nativa de la zona y necesito un lugar para vivir.

Tengo una carpeta de mil hojas con todas las veces que me inscribí en los planes que anunció el Gobierno.

De acá no nos vamos hasta que nos den una solución ”, señala.

En Libertador, la decisión de expropiar tierras a la empresa Ledesma generó aún más inquietud y convulsión, en una ciudad que hace días duerme preocupada. Resulta que ahora la pelea es ver quién es el “tocado por la barita mágica” para recibir los terrenos . La cantidad de familias que hoy ocupan las tierras de Ledesma supera ampliamente l a cantidad de viviendas sociales que se pueden construir en esas 40 hectáreas expropiadas. Además, resta establecer de dónde saldrá el dinero para hacer las casas y proveer luz, agua, cloacas y gas. También se deberían abrir calles y hacer veredas y desagüe. En diálogo con Clarín , el Intendente de Libertador, Jorge Ale, adelantó: “Hoy (por ayer) me comenzaré a reunir con los ocupadores para armar un censo detallado de la situación de cada familia”.

“De acá no nos vamos.

Es así de fácil. Si quieren darme la escritura, bienvenida sea. Pero ya estamos instalados y las obras de construcción la vamos a hacer nosotros”, advierte Miriam Chanquillo, esposa de un policía de Libertador que, desde el domingo, ocupa unas casa a medio construir en el Barrio de La Loma. Silvia, otra mujer de la Comisión de Esposas de Policías agregó: “Jamás me voy a ir con la promesa de que el Gobierno me va a anotar en una lista para adjudicar las tierras. S i nunca cumpliero

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