Industria ganadera de Texas perdió u$s 1.200 M por sequía

La falta de lluvia y las altas temperaturas que azotan a Texas han hecho perder más de u$s 1.200 millones a la industria ganadera del estado, la mayor de Estados Unidos.

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15deAgostode2011a las07:32

De acuerdo con un reporte de Texas AgriLife Extension Service, una agencia estatal que se encarga de proveer programas educativos y comunitarios, esa cifra puede aumentar si continúa la sequía, que es la tercera más prolongada de la historia en Texas.

En los últimos doce meses, el promedio anual de lluvias en Texas, que suele ser de 330,2 milímetros, ha sido de sólo 152,4 milímetros como consecuencia del fenómeno de La Niña.

Según Mark Welch, economista con AgriLife, más del 90% del ganado vacuno del estado se encuentra en las zonas afectadas y las consecuencias negativas van más allá de las curvas estadísticas.

«A más sequía, menor multiplicación del rebaño, lo que perjudica el número de ventas de ganado», sostuvo Welch. Y agregó: «Pero también hay menos crecimiento de pastizales y los animales pesan menos y lógicamente el precio es menor y eso representa también pérdidas para los criadores que prefieren vender (el ganado) antes de tiempo».

La última cosecha de trigo en Texas ha sido la mitad que la del año anterior, lo que se traduce en la mitad de la ganancia para el sector agrícola y mayores costos para alimentar al ganado.

Pero no sólo la sequía mantiene al estado en alerta: las altas temperaturas, que han batido récords en el norte de Texas en las últimas dos semanas, han causado la muerte a por lo menos 10 personas en el condado de Dallas, según sus autoridades.

Las comunidades agrícolas del este de Dallas, como Forney, han reportado escasez de agua en las reservas naturales que desde décadas son fuente de alimento para el ganado y la cosecha.

Fausto Martínez, natural de San Luis Potosí (México), es dueño de un rancho de más de 300 hectáreas de extensión, de las cuales el 75% está en condiciones deplorables. «Siempre he mantenido cerca de 200 cabezas, pero hoy contamos sólo con 100 porque la mayoría la hemos vendido, no podemos mantenerlos más porque no hay agua», comentó Martínez.

El Gobierno estatal ha declarado en emergencia a la gran mayoría de los condados y además ha puesto en práctica un sistema de préstamos con bajos intereses dirigido a los ganaderos y agricultores más afectados.

Las autoridades municipales de varias ciudades de Texas también han implementado ordenanzas para restringir el consumo de agua y prohibido el riego de parques y jardines.

En la ciudad de Big Springs, al sur de San Antonio (Texas), se decidió purificar las aguas residuales y convertirlas en agua potable para el consumo humano.

De acuerdo con el Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas, el ecosistema también se encuentra en peligro, «desde el insecto más pequeño hasta el carnívoro más grande», por la falta de agua en ríos, lagos y riachuelos. 

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