Los commodities siguen a salvo de la crisis

El crac de los mercados financieros internacionales no afectó los precios de los granos, que cuentan con la demanda sostenida de dos gigantes como China e India.

26deAgostode2011a las07:38

El mercado sigue debatiéndose entre el clima en los EE.UU. y las turbulencias financieras globales. En general, existe consenso al afirmar que los commodities agrícolas no se verán afectados por la situación económica reinante, al menos por el momento. Incluso, si las perspectivas productivas de los EE.UU. no mejoran, los precios tenderán a afirmarse sobre el último trimestre de este año. La incertidumbre productiva en los EE.UU. requerirá de una mayor siembra en Sudamérica para atender a la demanda y esto actuará temporariamente como un freno a las caídas de los precios, todo siempre sujeto a la marcha de la economía mundial.

De profundizarse la crisis al punto que se confirme un escenario de recesión en alguna o varias potencias centrales, las cotizaciones de las materias primas agrícolas, ya elevadas de por sí, se podrán ver afectadas. También resultará difícil lograr mejoras sustanciales en las cotizaciones hasta tanto no se aclare el panorama macroeconómico global, a no ser que el clima genere una fuerte desconfianza en torno a la producción estadounidense. Por el momento, la demanda de los dos pilares centrales que sostienen el comercio granario, China e India, sigue resultando aceptable.

Los precios domésticos de la soja en China permanecen estables, aunque las existencias de porotos de soja de la vieja campaña languidecen al compás de la demanda interna.

Se comentaba recientemente que, hasta tanto las disponibilidades de la nueva campaña se hagan presentes, se liberarían alrededor de 4 millones de toneladas de las reservas estatales para los fabricantes de aceites de esa nación. Concluida esta oferta, se estima que solamente quedarán en existencia 1,5 millón de toneladas, lo que determinará que el Gobierno se encuentre activo en las compras locales para volver a recuperar inventarios, actividad que se completará hacia noviembre, una vez concluida la cosecha en ese país.

En los EE.UU. el maíz ya se encuentra polinizado y la soja en su etapa crítica del llenado de granos. El mercado sigue prestando atención a esta primera parte del tramo final de la campaña norteamericana, en la que episodios climáticos adversos pueden determinar pérdidas importantes, todo en un contexto en el que se necesitan que las disponibilidades de los EE.UU. resulten amplias.

El informe semanal del Departamento de Agricultura de los EE.UU. (USDA) sobre el estado general de los cultivos norteamericanos, reporte generalmente asociado a la expectativa de rendimientos de las cosechas de verano de ese país, sigue mostrando señales de deterioro progresivo. El USDA informó esta semana que los cultivos de maíz en situación «buena a excelente» llegaban al 57%, comparado con el 60% de la semana anterior y el 70% del año 2010 a esta altura. En soja, los cultivos en esta condición alcanzan al 59%, comparado con el 61% de la semana previa y el 64% del año anterior. El trigo de primavera en estas condiciones alcanza un 62%, comparado con el 66% de la semana anterior y el 82% de 2010. Además, informó que la actividad de recolección de trigo de invierno se encuentra realizada en un 94% y la de trigo de primavera en un 49%.

Sudamérica

Cuando comience a definirse con mayor precisión la oferta total de granos norteamericanos de esta campaña el mercado comenzará a concentrarse en las alternativas productivas de nuestra región. La siembra de soja en Brasil comenzará el mes próximo. El clima en dos de los principales estados productivos

-Mato Grosso y Goias- se encuentra seco. Existe consenso en afirmar que la campaña de este año no podrá superar los excelentes rendimientos obtenidos en el ciclo 2010/11, que fueron récord. Adicionalmente, la floja relación soja-maíz podrá f

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