Reaparece la inseguridad en campos bonaerenses

En Coronel Dorrego, hirieron de gravedad a un peón para robar trigo y soja.

06deSeptiembrede2011a las08:16

Un violento robo en la zona rural de Coronel Dorrego, en el que los delincuentes le dieron dos hachazos en la cabeza a un peón (que está grave) y se llevaron 120 toneladas de soja y trigo, y otro ocurrido pocos días después, cuando más de treinta vaquillonas fueron sustraí­das de otro campo, reactivaron la preocupación por los delitos rurales en ese distrito del sur de la provincia de Buenos Aires, cuyas autoridades le vienen reclamando al gobierno bonae­rense, a cargo de Daniel Scioli, más policías para enfrentar a los delincuentes.

Es que si bien el robo de ganado y cereales no es nuevo en el dis­trito ni ha venido aumen­tando en frecuencia (según dijo a La Nacion el director de Inspec­ción y Seguri­dad del municipio, Eduardo del Valle), no es común que ocurran hechos violentos o de tal magni­tud. En ambos casos, el valor del botín rondó los 100.000 pesos.

El primero de los hechos ocurrió el sábado 27 de agosto en un campo de la localidad de Aparicio y tuvo por víctimas a Luis Manso, dueño del predio asaltado, y especialmente a Carlos Pereyra, empleado que cuidaba el lugar.

Brutal ataque
El ataque se produjo cuando un grupo de delincuentes irrumpió en el campo y redujeron a Manso y a Pereyra, a quien le propinaron al menos dos golpes, ambos en la cabeza, con un hacha que tomaron del lugar.

A Manso (que dormía cuando se inició el robo) no lo golpearon, pero lo amenazaron y lo ataron con un alambre. Los malhechores se llevaron 120 toneladas de soja, que, al parecer, ya estaban vendidas. El propietario del campo logró liberarse y llamar a la policía, pero para entonces los agresores ya se habían esfumado.

Hasta anoche, Pereyra permane­cía internado en el hospi­tal José Penna, de la ciudad de Bahía Blanca, y su estado revestía gravedad como consecuencia de las heridas sufridas. Su pronóstico era reservado, según informaron en ese centro de salud.

Mientras tanto, la Justicia investiga a un consigna­ta­rio cerealero de la localidad de Tres Arroyos como posible autor del hecho. Según se informó, se trata de Roberto Pérez, un comerciante de esa ciudad que se dedica a la consig­nación de cereales y también a la venta de automóviles.

El fiscal Marcelo Ro­me­ro Jardín, titular de la Ayudan­tía Descentralizada de Coronel Dorrego, dijo a la prensa que Pérez tenía una relación comercial con Manso y que lo presionaba para colocar mercadería a precio dife­rencial. En el municipio creen que no fue un robo, sino más bien una estafa, según dijeron a este diario.

Pérez está imputado por robo agravado en poblado y en banda, y tentativa de homicidio criminis causa, informó a LA NACION el mismo Romero Jardín, quien agregó que la investigación está muy avanzada. De hecho, casi la mitad del cargamento pudo recu­pe­rarse: la policía rastreó los tres camiones utilizados por los delincuentes para llevarse el cereal y recobró unas 50 toneladas.

No se trató del único robo nota­ble ocurrido en la zona últi­ma­mente, ya que, sólo dos días después, unos desconocidos se llevaron 36 vaquillonas de otro campo de Coronel Dorrego, ubicado en Cuar­tel XVII, y propiedad de Fernando Chapital. En esa pesquisa, tam­bién a cargo de Romero Jardín, interviene la Patrulla Rural del distrito.

Reclamo
A todo esto, el intendente interino de Coronel Dorrego, Juan Carlos Chalde; el presidente del Concejo Deliberante, Raúl Reyes; el presidente de la Sociedad Rural local, Amaro Merino, y Aníbal Groppa, del foro de seguridad dorreguense, difundieron una carta en la que le solicitan al ministro de Justicia y Seguridad sciolista, Ricardo Casal, la incorporación de cuatro policías más a la Patrulla Rural del distrito.

"Inquieta y preocupa

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