Reaparece la inseguridad en campos bonaerenses
En Coronel Dorrego, hirieron de gravedad a un peón para robar trigo y soja.
Un violento robo en la zona rural de Coronel Dorrego, en el que los delincuentes le dieron dos hachazos en la cabeza a un peón (que está grave) y se llevaron 120 toneladas de soja y trigo, y otro ocurrido pocos días después, cuando más de treinta vaquillonas fueron sustraídas de otro campo, reactivaron la preocupación por los delitos rurales en ese distrito del sur de la provincia de Buenos Aires, cuyas autoridades le vienen reclamando al gobierno bonaerense, a cargo de Daniel Scioli, más policías para enfrentar a los delincuentes.
Es que si bien el robo de ganado y cereales no es nuevo en el distrito ni ha venido aumentando en frecuencia (según dijo a La Nacion el director de Inspección y Seguridad del municipio, Eduardo del Valle), no es común que ocurran hechos violentos o de tal magnitud. En ambos casos, el valor del botín rondó los 100.000 pesos.
El primero de los hechos ocurrió el sábado 27 de agosto en un campo de la localidad de Aparicio y tuvo por víctimas a Luis Manso, dueño del predio asaltado, y especialmente a Carlos Pereyra, empleado que cuidaba el lugar.
Brutal ataque
El ataque se produjo cuando un grupo de delincuentes irrumpió en el campo y redujeron a Manso y a Pereyra, a quien le propinaron al menos dos golpes, ambos en la cabeza, con un hacha que tomaron del lugar.
Seguí leyendo
Para este tipo de empresas agropeucarias la IA no sirve: la pregunta clave que se deberían hacer antes de aplicarlaA Manso (que dormía cuando se inició el robo) no lo golpearon, pero lo amenazaron y lo ataron con un alambre. Los malhechores se llevaron 120 toneladas de soja, que, al parecer, ya estaban vendidas. El propietario del campo logró liberarse y llamar a la policía, pero para entonces los agresores ya se habían esfumado.
Hasta anoche, Pereyra permanecía internado en el hospital José Penna, de la ciudad de Bahía Blanca, y su estado revestía gravedad como consecuencia de las heridas sufridas. Su pronóstico era reservado, según informaron en ese centro de salud.
Mientras tanto, la Justicia investiga a un consignatario cerealero de la localidad de Tres Arroyos como posible autor del hecho. Según se informó, se trata de Roberto Pérez, un comerciante de esa ciudad que se dedica a la consignación de cereales y también a la venta de automóviles.
El fiscal Marcelo Romero Jardín, titular de la Ayudantía Descentralizada de Coronel Dorrego, dijo a la prensa que Pérez tenía una relación comercial con Manso y que lo presionaba para colocar mercadería a precio diferencial. En el municipio creen que no fue un robo, sino más bien una estafa, según dijeron a este diario.
Pérez está imputado por robo agravado en poblado y en banda, y tentativa de homicidio criminis causa, informó a LA NACION el mismo Romero Jardín, quien agregó que la investigación está muy avanzada. De hecho, casi la mitad del cargamento pudo recuperarse: la policía rastreó los tres camiones utilizados por los delincuentes para llevarse el cereal y recobró unas 50 toneladas.
No se trató del único robo notable ocurrido en la zona últimamente, ya que, sólo dos días después, unos desconocidos se llevaron 36 vaquillonas de otro campo de Coronel Dorrego, ubicado en Cuartel XVII, y propiedad de Fernando Chapital. En esa pesquisa, también a cargo de Romero Jardín, interviene la Patrulla Rural del distrito.
Reclamo
A todo esto, el intendente interino de Coronel Dorrego, Juan Carlos Chalde; el presidente del Concejo Deliberante, Raúl Reyes; el presidente de la Sociedad Rural local, Amaro Merino, y Aníbal Groppa, del foro de seguridad dorreguense, difundieron una carta en la que le solicitan al ministro de Justicia y Seguridad sciolista, Ricardo Casal, la incorporación de cuatro policías más a la Patrulla Rural del distrito.
"Inquieta y preocupa
