Domínguez: "Los precios de los granos no son causa de la crisis"

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, rechazó ayer ante el G-20 las posturas que le asignan a los precios de los commodities una dosis de responsabilidad en la crisis internacional.

13deSeptiembrede2011a las07:31

El ministro de Agricultura, Julián Domínguez, rechazó ayer ante el G-20 las posturas que le asignan a los precios de los commodities una dosis de responsabilidad en la crisis internacional y aseguró que el problema es el posible estancamiento de las economías desarrolladas.

"El principal riesgo en la economía global, hoy, no pasa por los aumentos de los precios de los commodities, ni por el sobrecalentamiento de las economías emergentes" afirmó el funcionario en Estambul —Turquía— donde participa de la reunión de ministros de Economía del G-20.

Según explicó, "el problema es la caída del producto global y la posibilidad cada vez más concreta de un largo período de crecimiento estancado en los países desarrollados".

Domínguez reemplazó a último momento al jefe del Palacio de Hacienda, Amado Boudou, en la representación argentina ante el G-20. El ministro llegó ayer para participar de la reunión del Grupo de los 20 (G-20) que tendrá lugar hoy y en la que los países miembros buscarán avanzar en la discusión sobre la volatilidad de los precios internacionales de las materias primas.

Pioneros. El ministro afirmó ayer que la Argentina va a "incrementar en diez años la producción de alimentos", cuando el resto del planeta lo va a hacer en esa proporción recién "en los próximos cuarenta años".

Remarcó que "la clave es producir más, y esto se logra mediante la investigación en biotecnología y genética para optimizar la productividad. No coinciden los discursos que inmovilizan la investigación y el desarrollo mientras millones de hermanos se mueren de hambre".

Además, reiteró que "la pobreza y la injusta distribución de la riqueza es la causa del hambre en el mundo y no el aumento de los commodities".

"La demanda de alimentos de la población mundial es creciente en cantidad y calidad. Y la oferta es cada vez más restringida. Estamos poniendo todo el empeño nacional en dar respuesta a esta meta, incrementando el grado de calidad para generar valor agregado y así industrializar la ruralidad", explicó.

El funcionario expuso los avances realizados por la Argentina en materia de tecnología aplicada a la producción agroalimentaria y señaló que "la primera revolución de la pampa" hizo posible que "cerca del 80 por ciento de la superficie utilice siembra directa".

"Esta decisión se sustenta en una amplia gama de razones, dentro de las que destacamos la reducción de costos operativos, la simplificación de las tareas y la mejora de la eficiencia de la mano de obra", afirmó.

"El sistema de siembra directa mejora en promedio un 25 por ciento la eficiencia del uso del agua, mejora los niveles de producción y contribuye a realizar un mejor uso y conservación de los recursos naturales involucrados en el proceso productivo", amplió.

También "permite reducir el uso del combustible fósil, en promedio, entre un 40 y 50 por ciento respecto a la labranza convencional, dependiendo del cultivo y del nivel tecnológico empleado. Esto representa tantas ventajas económicas como ambientales ya que reduce las emisiones de gases efecto invernadero y promueve el secuestro de carbono en el suelo", indicó.

El tema de los commodities es uno de los principales puntos de la agenda presidencial del G-20, cuya cumbre se realizará el 3 y 4 de noviembre próximos, en Cannes, Francia.

Imaginación y audacia

La secretaria General de la Unasur, la colombiana María Emma Mejía, consideró que los países que conforman la región tuvieron “mayor imaginación y audacia en la toma de medidas”, que los países del G-7, que hoy debaten cómo salir de la crisis económica que padecen.

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