Reinke impulsa el riego en la Argentina

Directivos de Reinke vinieron desde EE.UU. atraídos por el potencial agrícola de la Argentina, donde se está regando apenas entre 3 y 4% de la superficie que demanda agua para ser productiva o alcanzar los rindes potenciales.

21deSeptiembrede2011a las16:49

Esta semana vinieron a la Argentina desde Estados Unidos los directivos de Reinke, una de las fábricas líderes en el mercado mundial de equipos de riego de pivot central y de avance frontal para grandes extensiones, con el objetivo de impulsar sus equipos de ventas con distribuidores locales y buscar nuevas líneas de crédito para financiar la compra de esta tecnología a productores de todo el país. La comitiva estuvo compuesta por Chris Roth y Jim Grewe, presidente y vicepresidente para Ventas Internacionales de Reinke, respectivamente, y Johann Torre, gerente de la compañía para Latinoamérica. A ellos se sumó, Daniel Peralta, gerente para la Argentina. 

Reinke nació en 1954 en Deshler, Nebraska, EE.UU., y actualmente sigue teniendo allí su base central y su principal planta de producción. Además, posee otra fábrica en China, operaciones comerciales en más de 40 países y cerca de 450 empleados. Con ventas mundiales por hasta 6000 equipos de riego por año, Reinke está presente en América latina con distribuidores directos ubicados en la Argentina, México, Guatemala, Perú, Paraguay, Chile y Uruguay. La empresa también concentra gran parte de sus ventas en Estados Unidos, Canadá, Australia, Rusia, China, Europa del Este y varios países de África.

La Argentina es un mercado de importancia para la empresa, puesto que en todo su territorio hay unos 5500 equipos de riego funcionando en el campo. El potencial es enorme: Se estima que en la Argentina hoy se está regado apenas entre 3 y 4% de la superficie que demanda agua para incorporarse a la producción o mejorar sus rendimientos. Aquí, la compañía trabaja desde hace 25 años y posee un 10% del mercado, aproximadamente. 

Si bien hay un uso importante de riego en el NOA, en el centro Entre Ríos y en el sudeste de Buenos Aires, por ejemplo, hay nuevas zonas que están creciendo en los últimos tiempos, en cuanto a la adopción de esta tecnología, como Chaco, y a futuro se prevé un fuerte desarrollo en el noreste patagónico. 

Lo cierto es que las ventas de equipos de riego vienen creciendo en nuestro país, a razón de 10% anual. Si bien no alcanzan los valores máximos de 1996, cuando se vendieron 500 equipos de riego en el año (por entonces la soja llegó a cotizar a 500 dólares/tn), en Reinke estiman que las ventas actuales podrían duplicarse en el corto plazo, si los productores tienen acceso a crédito. 

La expectativa de Reinke es captar el 30% del mercado argentino de riego, de aquí a 8 años. Para lo cual está realizando un cambio de estrategia, en la búsqueda de mejorar el servicio y la atención. La firma cuenta con tres distribuidores directos en la Argentina que, en total, suman cinco puntos de posicionamiento ubicados en Mendoza, Neuquén, La Pampa y en la provincia de Buenos Aires. La intención es llegar a las 15 en todo el país. 

“En los últimos años se produjo un cambio el criterio respecto del uso del riego. Hoy es una herramienta más habitual en el campo, tanto como una cosechadora, por ejemplo. Con el equipo de riego se logra que el agua caiga dónde y cuándo se necesita, por eso los equipos también se están comercializando en la Pampa Húmeda, en localidades Venado Tuerto, donde la oferta hídrica es alta. En definitiva, se apunta a que los cultivos logren su máximo potencial de rendimiento”, aseguró Torre.

¿Cuál es la escala mínima que debe tener un productor para que sea rentable adquirir un equipo de riego? “Años atrás, un productor tenía que tener 300 hectáreas como mínimo. Hoy, un agricultor eficiente puede acceder a esta tecnología con una explotación de 150 hectáreas”, dijo Pera

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