Brasil frenó las importaciones de chocolates y galletitas argentinos

Ahora exige autorización previa de importación. También para golosinas.

30deSeptiembrede2011a las06:58

Brasil frenó el ingreso de galletitas, chocolates y golosinas argentinas. Es a través de la aplicación de licencias no automáticas, un mecanismo que ese país y la Argentina han usado reiteradamente, generando cada vez polémica y cruces diplomáticos. En las fábricas argentinas del sector ya hay camiones demorados esperando autorización para partir hacia el vecino país.

Entre los días 9 y 12 de setiembre, la secretaría de Comercio Exterior brasileña s acó una serie de resoluciones que establece que, para poder ingresar a ese mercado, los distintos tipos de chocolates, galletitas y golosinas deberán contar con autorización previa de importación. “ Nunca antes en el comercio bilateral de nuestros productos sucedió algo como esto ”, se quejan los empresarios del sector.

Sólo en uno de los mayores fabricantes había ayer 20 camiones estacionados en el playón de su fábrica esperando la autorización para poder salir hacia Brasil. “Las autorizaciones ya las pedimos, pero todavía no fueron respondidas ”, señalaron los industriales.

Entre las empresas afectadas están Arcor, Ferrero, Felfort, además de numerosas pymes. La cámara de la industria alimentaria (CIPA), que las nuclea, se puso en contacto con el secretario de Industria, Eduardo Bianchi, para que haga los planteos bilaterales, aunque todavía no obtuvieron una solución.

“No sabemos si es que Brasil quiere proteger su mercado por el freno que está aplicando a su economía (ver aparte) o si se trata de una retaliación por otras medidas que pueda haber tomado la Argentina”, dijo un hombre de la industria.

Concretamente, en mayo pasado la FIESP, la cámara de la industria brasileña, denunció que en la frontera argentina había parados numerosos camiones de pastas y golosinas de ese país, que no podían ingresar por restricciones impuestas desde Buenos Aires. Los industriales paulistas, en ese momento, señalaron que el gobierno de su país aplicaría medidas similares contra la Argentina. “ Si quieren guerra comercial, la tendrán ”, dijeron en la FIESP en aquel momento.

En esos días, Brasil a plicó licencias no automáticas a los autos argentinos , y miles de coches fabricados aquí quedaron varados en la frontera binacional. La situación se normalizó parcialmente, pero las demoras para ingresar autos a ese país siguen siendo una constante. En ese entonces, los brasileños se quejaban de que la Argentina ponía trabas a sus máquinas agrícolas, artefactos de la línea blanca (cocinas, heladeras) textiles y calzados . Ahora, dicen, la Argentina ha vuelto a demorar hasta 60 días los permisos de importación de numerosos productos.

En octubre de 2009, Brasil ya había aplicado frenos a las exportaciones argentinas de alimentos: se sintió en harina de trigo, aceites, ajo, vino, frutas y raciones para animales.

Estos tironeos se transformaron en una situación habitual en la relación bilateral. Ahora agravada por el freno de la economía mundial , que daña las propias exportaciones y pone presión a importaciones más baratas.

Brasil es el principal mercado para el chocolate argentino . En 2010, se vendieron a todo el mundo chocolates por US$ 140 millones, de los cuales US$ 35 millones fueron para el mercado brasileño. En los primeros ocho meses, se destinaron al país vecino chocolates por US$ 21 millones.

Los empresarios alimenticios confían en que finalmente los permisos de exportación sean otorgados, pero que la fluidez del negocio quede afectada. “Las normas dicen que tienen dos semanas para contestar los pedidos de exportación, pero los pueden extender hasta 60 días”, señalan. Hasta ahora, los camiones de galletitas, chocolate o golosinas cruzaban la frontera sin ninguna traba o permiso adicional.


Por Marcelo Canton.

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