Exportación de alimentos: crece, pero se desacelera

La industria trabaja al 76% de su capacidad.

Por
13deOctubrede2011a las08:07

La industria de la alimentación se prepara para un escenario en el que las empresas no descartan sentir las repercusiones de la crisis internacional, aunque por ahora es una incógnita en qué dimensión podría darse alguna consecuencia. Por lo pronto, las exportaciones de productos siguen en crecimiento, aunque se desacelera la tasa en los últimos meses. Por eso, está en duda que para este año se pueda superar, tal como se había previsto, el monto de ventas externas logrado en 2008: ese año la cifra había ido algo más allá de US$ 25.000 millones.

Según destacó el presidente de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal), Daniel Funes de Rioja, el sector hoy está trabajando al 76% de la capacidad instalada, por lo que serán necesarias más inversiones para acompañar el crecimiento.

El volumen físico de productos se incrementó un 6,2% -según los cálculos de la entidad- en los primeros 7 meses de este año y en comparación con igual período de 2010. Las exportaciones aumentaron en volumen un 9,7% en ese período, y las importaciones, un 2,8%; si se toma el monto total de ventas externas (en el que se incluye el efecto precios), hay hasta julio un 35,3% de suba interanual, aunque la tasa había estado más cercana o por arriba del 40% en algunos meses anteriores.

Funes de Rioja expuso, en una reunión con periodistas, el mapa del sector alimentario, que el domingo próximo celebra su día mundial, según lo dispuesto por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Este año, el lema es "Precios de los alimentos, de la crisis a la estabilidad".

Día de la alimentación

Los datos de la Copal muestran a Brasil como el principal destino de las exportaciones argentinas de alimentos y bebidas. Las ventas parecen bastante diversificadas: con el principal socio del Mercosur se concreta el 8,7% de las operaciones; le siguen los Países Bajos, con el 6,9%, y España, con el 5,5 por ciento. Pese a la magnitud de su mercado, en los números de 2010 China no aparece entre los 10 países más compradores. En el período, el gigante asiático había cerrado temporalmente el ingreso de productos derivados de la soja en represalia por medidas locales que trabaron la entrada de bienes chinos.

Funes de Rioja sostuvo que en 2010 la industria de la alimentación produjo en la Argentina por $ 215.620 millones, cifra que equivale al 4,6% del producto bruto del país y al 25% del producto manufacturero. La actividad, en la que el año pasado hubo inversiones -distribuidas por todo el país- por US$ 1215 millones y recibió financiamiento por $ 40.753 millones, tanto de entidades públicas como privadas, según destacó Mercedes Nimo, directora ejecutiva de Copal. concentra al 4,6% del empleo formal, con 500.000 puestos de trabajo.

En algunas actividades, según afirmó Funes de Rioja, hay dificultades para encontrar mano de obra, y un caso que citó es el de las tareas de recolección de las aceitunas, las uvas y las frutas finas. Los empresarios afirman que la razón por la que hay trabajadores que no aceptan ir a la cosecha es el temor a perder los planes sociales, pese a que las regulaciones prevén que tal cosa no ocurra.

"Este es un sector con amplia conciencia de competitividad", consideró el directivo, tras ubicar a la Argentina como el décimo país del mundo en el ranking de facturación de la industria durante 2010.

DIXIT:

Se promueve el desarrollo de las esconomías regionales, porque es bueno que la transformación (de los productos) se realice origen. Las inversiones se distribuyen en todo el país.

Daniel Funes de Rioja
Presidente de la COPAL .

Por Silvia Stang.

Temas en esta nota