Advierten que la falta de fertilización genera pérdidas de rendimientos en soja

La asociación determinó que en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa, “sólo se fertiliza el 62% de la superficie destinada al cultivo de soja, y en general con dosis subóptimas“.

08deNoviembrede2011a las07:49

La Asociación Civil Fertilizar aseguró, tras analizar la actual campaña de soja, que en Argentina el 70 por ciento de la agricultura se desarrolla sobre suelos que deberían ser fertilizados donde existe un marcado déficit de fósforo.

“Esto se debe en gran parte, a la incidencia del cultivo de soja no fertilizado o fertilizado con dosis inferiores a la reposición, y a las altas extracciones que produce este cultivo. Esto trae como consecuencia la pérdida de rendimientos y el empobrecimiento del recurso suelo”, destacó la asociación.

Fertilizar estableció que, en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa, “sólo se fertiliza el 62% de la superficie destinada al cultivo de soja, y en general con dosis subóptimas”.

Adicionalmente, y de acuerdo a los resultados de un estudio del INTA Balcarce, en esas zonas también se registran los valores más bajos en cuanto a la utilización de fósforo.

En este contexto, los representantes de Fertilizar afirmaron que la nutrición balanceada en soja es el camino indicado para lograr mayores rendimientos, al tiempo de poder avanzar hacia una mayor sustentabilidad ambiental de los sistemas productivos en todo el país.

Además, señalaron que la correcta aplicación del paquete nutricional en soja (inoculante + fósforo + azufre + micronutrientes) genera respuestas atractivas económicamente en cuanto a los rendimientos, además de mejorar el balance de nutrientes, con claros efectos sobre los cultivos subsiguientes.

"Sembrar sin fertilizante en los suelos que están debajo de los niveles críticos de fósforo se traduce en pérdidas de rendimiento. No sólo estamos perdiendo más rendimiento en soja, sino que a su vez, emprobecemos nuestros suelos volviéndolos no aptos para la actividad agrícola”, comentó el presidente de la asociación, Pablo Pussetto.

Y añadió: “este es un pésimo negocio ya que perdemos rentabilidad en el corto plazo y además hipotecamos nuestro futuro productivo. Para poder alcanzar los resultados deseados en soja, sin que el cultivo se vea afectado por la falta de disponibilidad de este nutriente, debemos duplicar las dosis de fósforo actuales".

Para resaltar la importancia de la reposición de fósforo y su consiguiente impacto tanto en los rendimientos, como en el suelo, los directivos de la entidad se refirieron a los resultados del relevamiento realizado por Hernán Sainz Rozas y Hernán Echeverría del INTA Balcarce sobre la concentración de fósforo asimilable en suelos agrícolas de las regiones pampeanas y extrapampeanas.
Allí se estima que alrededor del 70% de los cultivos agrícolas se siembran en suelos que requieren del aporte de fósforo por fertilización.

Puntualmente, el trabajo refleja que los suelos en cuestión evidencian un paulatino deterioro en la concentración de fósforo disponible para los cultivos. Esta disminución se explicaría por el mayor uso agrícola de los suelos y por la baja reposición de este nutriente (promedio que oscila solamente entre un 40 y 50%). La caída también estaría ligada a un aumento en la frecuencia del cultivo de soja en la rotación, debido al elevado requerimiento e índice de cosecha de esta especie.

En este sentido, desde el INTA señalaron que para cubrir los requerimientos de fósforo en los cultivos y aumentar gradualmente los contenidos de P-Bray, en algunas zonas y cultivos, sería necesario incrementar y hasta duplicar las dosis de fósforo. ¿El objetivo? Una adecuada nutrición de los cultivos, tomando como punto de partida un adecuado análisis de suelo.

En el caso de fertilización en el sistema soja – s

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