Fuga de capitales: reclamo de Cristina a los empresarios

Al igual que a los gremios, la Presidenta exigió al sector empresario que no “boicotee“ al país. Señaló a quienes “ganan formidables sumas de dinero y no las reinvierten en la Argentina, las llevan afuera.“

16deNoviembrede2011a las07:33

En una nueva amonestación a sectores a los que responsabilizó de boicotear al país, Cristina Kirchner apuntó ayer contra los empresarios que “ganan formidables sumas de dinero y no la reinvierten en Argentina”, sino que, por el contrario, “las llevan afuera”. El lunes, en medio de la puja con el gremio de aeronáuticos por el manejo de Aerolíneas Argentinas, le había tocado el turno a sectores sindicales. Ayer, en la planta santafesina de la automotriz General Motors, pidió que nadie se haga el “distraído”, y apuntó que el llamado a “no boicotear es a todos los sectores”.

“Así como hay prácticas sindicales que no son aceptables, también hay prácticas empresariales que son mucho menos aceptables”, aclaró. Y diferenció los alcances de los planteos gremiales, que muchas veces terminan “cobrándose como víctimas a aquellos que los practican”, con las decisiones empresariales que “nunca la pagan ellos sino el pueblo, porque ellos, como los gatos, siempre caen parados”. “ Hay algunas empresas que solamente piensan en la especulación y la rentabilidad, y no tienen la responsabilidad social no solamente frente a sus trabajadores sino ante los 40 millones de argentinos”.

La fuga de capitales mencionada por la Presidenta, junto a la presión cambiaria y la reestructuración del precio del gas, luz y agua, figuran entre las prioridades en la agenda económica del Gobierno tras el triunfo electoral de Cristina, el 23 de octubre pasado. Pero el dólar es hoy el tema principal de preocupación de los funcionarios. En el escenario, junto a Cristina Kirchner, y como un gesto de aval, estaban dos de los actores centrales del tema.

Por un lado, Guillermo Moreno, quien se encarga de llamar a empresas para que frenen giros de divisas al exterior y apuren la liquidación de exportaciones. Por el otro, la ministra Débora Giorgi, que ha presionado a automotrices y alimenticias para que no giren utilidades a sus matrices en el exterior.

Ayer, la presidenta aprovechó su visita a la planta de General Motors en Alvear, cerca de Rosario, para destacarla como un modelo contrario, el de las compañías que apuestan por el país. Habló, incluso, de “un ejemplo emblemático”. Para apoyar esa idea comentó que la casa matriz realizó un aporte de capitales. Aprovechó ese dato para reclamar por un empresariado “que se haga cargo de ponerle el hombro al país, porque el país les puso el hombro durante estos ocho años , generando ganancias como nunca habían tenido en los últimos 20 años”. Y agregó que “el llamado al no boicot es a todos: a los que ganan formidables sumas de dinero y no la reinvierten en Argentina, la llevan afuera. Que nadie se haga el distraído”.

General Motors formalizó ayer, con la presencia de Cristina, la inversión de $ 600 millones, un anuncio que ya había realizado a fines de octubre. La empresa recibió en 2009 un préstamo del ANSeS de $ 259 millones que ya devolvió al Estado.

De Alvear, Cristina fue en helicóptero a Las Parejas, también en Santa Fe. Allí clausuró la 8ª muestra Agroindustrial Pyme. Allí descubrió la placa con la que se le instauró el nombre de Néstor Kirchner al parque industrial.

El intendente, el reelecto Heraldo Mancilla, comparó al matrimonio Kirchner con Juan y Eva Perón.

En esa ciudad, atravesada por la producción agropecuaria, se observó una postal insospechada hace dos años: en el predio ondeaban mezcladas banderas de empresas emblemáticas de la maquinaria agrícola, críticas al Gobierno durante el conflicto con el campo, con las de los incondicionales militantes de La Cámpora.

Antes del acto la subi

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