A sembrar se ha dicho

Se expande la idea de tratar la semilla en origen y siguen los acuerdos entre distintas empresas.

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17deDiciembrede2011a las09:24

En la búsqueda de lograr más eficiencia en el manejo, los productores tienen mayor cantidad de información que analizar y, a su vez, atender a más tareas operativas que antes no formaban parte del paquete agrícola.

De esta manera, las herramientas que facilitan el manejo, con la posibilidad de obtener mayores rendimientos, potencian los resultados.

El tratamiento profesional de semillas de soja, junto con otras herramientas lanzadas recientemente, como la comercialización en “Big Bag”, son algunas de las nuevas tecnologías que aportan más valor agregado a la genética, mejoran el manejo y suman rendimiento.

En este sentido, muchas compañías de semillas adoptaron el tratamiento profesional como una herramienta estratégica para el cuidado de su genética. Esta semana, Sursem, en su planta de Gahan, cercana a la localidad de Pergamino (Buenos Aires) lanzó, junto con Basf y Nitragin, una alianza para tratamiento profesional de la semilla de soja.

La visión integral detrás de este convenio tiene, por un lado, la pata de la genética que aporta Sursem, la sanitaria que otorga Basf y la biológica que corre por cuenta de Nitragin. Todo ello, según manifestaron los representantes de las firmas, permite más seguridad en la siembra, lo cual permitiría ir también hacia el logro de una densidad de implantación más profesional. Además de esto, destacaron el rendimiento extra que se logra y alcanza hasta el 10%.

Según especificó Ricardo Reddy, director comercial de Sursem, durante el lanzamiento del convenio, este año la semilla “lista para usar” estará en las variedades de los grupos III, IV y V, y también aclaró que de la totalidad de centros de tratamientos que tiene Nitragin distribuidos en todo el país, cuatro de ellos serán exclusivos de Sursem.

El tratamiento profesional consistirá en la aplicación de inoculante más fungicidas y se puede aplicar hasta 90 días presiembra.

Por el lado de Nitragin, a través de su tratamiento CTS 200, realizará una inoculación prolongada con bacterias que favorecen la nodulación temprana, una mejor emergencia y crecimiento de plántulas. Basf, por su parte, aportará el fungicida Acronis. Este producto contiene dos principios activos emblemáticos de la firma alemana, que cubrirán aspectos básicos como la prevención y el control. El efecto principal del fungicida será sobre el control de enfermedades de suelo y asegurará un stand de plantas más parejo, uno de los determinantes del rendimiento. Según aclararon desde Sursem, respecto a la cantidad de centros de tratamiento, el desafío es alcanzar los 30 en el 2013. También manifestaron que los primeros lotes de semilla tratada estarán disponibles en el mercado en la próxima campaña.

Restarle una tarea al productor, como el curado de la semilla, que no siempre se hace con la máxima eficacia, es clave. Además hay un plus de rendimiento que paga sobradamente el tratamiento.

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