Bajo el dominio de La Niña

Los precios de los principales granos, tanto en Chicago como en el nivel local, cierran el año con un importante repunte desde los mínimos de fines de noviembre. Con la crisis financiera de las potencias occidentales bajo momentáneo control, La Niña deja ver su peor faz.

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31deDiciembrede2011a las08:14

Los excesos de lluvias en Australia y en Malasia pasan a segundo plano cuando observamos lo que sucede en América del Sur. Las precipitaciones en los últimos 30 días se han ubicado entre 50 y 70% por debajo de las medias normales, tanto en la zona núcleo argentina como en el sur de Brasil.

En este contexto, la producción de maíz de la región es recortada día tras día. En nuestro caso, se trata de un momento particularmente crítico, por cuanto se están definiendo los rindes. Así, los valores del forrajero reaccionan en Chicago y acompañan en el nivel local. En el mercado estadounidense, sin embargo, los márgenes de los demandantes internos empiezan a achicarse, situación que limita el potencial alcista de los precios. En el plano local, la incertidumbre climática y la expectativa de eventuales modificaciones en el actual régimen de exportaciones son dos factores alcistas relevantes si se tiene en cuenta que los valores todavía están por debajo de su paridad teórica.

Por el lado de la soja, más allá de que el período crítico aún no comenzó para nosotros, preocupan las demoras en la siembra, como también la implantación de cultivos de segunda en campos que no cuentan con la mínima humedad necesaria. En cuanto a lo que ya está implantado, comienza a preocupar su potencial de rinde. Lo que ocurra con las lluvias y con las altas temperaturas será definitorio. Aquellos que hayan sido más favorecidos por el clima y no cuenten con algún tipo de estrategia en la definición de precios del producto solamente deberían realizar coberturas flexibles.

Acerca del trigo, con tibias mejoras aunque aún lejos de su paridad FAS, la plaza aguarda los anuncios sobre el nuevo régimen de exportaciones. Este consistiría en la liberación anticipada del 80% del excedente exportable sin cupificación. El mismo obligaría una mayor competencia entre compradores, posibilitando a los productores trigueros una mejor defensa del valor de su mercadería.

Por Daniel Miró  - Presidente de Nóvitas SA.

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