El nuevo año comenzó complicado para la cadena de ganados y carnes - Por Raúl Milano (*)
Cuando en nuestro informe de balance de fin de año decíamos que el 2011 había sido un año positivo para vastos sectores de la cadena de ganados y carnes no estábamos equivocados porque varios componentes auguraban un 2012 más ajustado. Los anuncios de la industria frigorífica de la mano de JBS y la tremenda sequía confirmaron desgraciadamente con creces lo que imaginábamos: que íbamos a recordar el 2011 como un buen año que incluso muchos desearían que se repitiera.
Argentina presenta largos problemas en la cadena de ganados y carnes e inconvenientes coyunturales que están acelerando su situación. Mientras que la sequía apareció en esta etapa como la única componente exógena que modificó en forma negativa su situación, y la cual no podemos modificar aunque si prever, el fenómeno meteorológico de “La Niña” ha hecho sentir el rigor de temperaturas extremas y estrés hídrico que afectan coyunturalmente la producción. Algunas lluvias de enero podrían modificar parcialmente la percepción del productor sobre la sequía aunque mantiene en su imaginario las imágenes de la sequía ocurrida en 2008/2009 que diezmó el rodeo nacional en casi 3 millones de cabezas. Es muy difícil a quienes vieron morir sus animales en los campos por falta de agua y que perdieron en pocos meses todo su capital acumulado en décadas en trabajo, explicarles teóricamente los partes meteorológicos.
