Trigos que hicieron historia
En los últimos dos años la empresa Nidera renovó todo su portfolio en este cereal
Cuando en 1999 la empresa Nidera registró Baguette 10, el primer trigo con germoplasma francés, revolucionó los rendimientos del cultivo. Pero no se quedó de brazos cruzados, y desarrolló materiales argentinos con raíz europea, que superan en rinde y adaptación a todas las variedades conocidas.
En este contexto, el crecimiento del trigo en la Argentina es un hecho indudable. Hace sólo diez años, el promedio nacional era de 2,7 toneladas por hectárea, con un incremento interanual de menos de 20 kilos por hectárea. Hoy, supera ampliamente las tres toneladas por hectárea y en los mejores lotes se pueden alcanzar nueve, con una tasa de crecimiento anual que oscila en torno a los 40 kilos por hectárea.
Es así como en los últimos dos años, la empresa renovó completamente su portfolio en trigo, como producto de los excelentes resultados que expresaron campaña tras campaña los materiales desarrollados en la Argentina a partir de la genética francesa.
La nave insignia de la compañía es el Baguette 601, un trigo de ciclo intermedio a corto que mostró mucho equilibrio entre su rendimiento, su respuesta sanitaria y su capacidad de adaptación a distintas regiones.
