El Gobierno busca que no falte gasoil
Podría eximir a las estaciones de servicio del impuesto al combustible importado; mañana, reunión con el sector
La situación sólo puede entenderse en el contexto del creciente conflicto entre el Gobierno e YPF. Por un lado, la petrolera denuncia que los controles oficiales a la compra de divisas le impiden importar normalmente gasoil. Por el otro, el mismo Gobierno, que ha amenazado con sancionar a la empresa si hay faltantes, estaría dispuesto a hacerse cargo de la importación directa del combustible, con los gastos que eso implica, y de ofrecer condiciones muy favorables a las estaciones de servicio con tal de asegurar la distribución.
En la reunión que el ministro de Planificación, Julio De Vido, su mano derecha, Roberto Baratta, y el secretario de Energía, Daniel Cameron, mantuvieron el último viernes con representantes de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), los funcionarios, según personas presentes en el encuentro, afirmaron que el Gobierno está en condiciones de proveer a las estaciones del combustible que haga falta.
Según fuentes del sector consultadas por LA NACION, el acuerdo implicaría la importación directa de gasoil por parte del Gobierno, a través de la estatal Enarsa, y la distribución del combustible por medio de las estaciones de servicio. La intención del Gobierno sería colocar el combustible importado en las propias estaciones de YPF. Sin embargo, otras fuentes creen que la distribución se dará a través de las estaciones independientes.
