Perú no recibirá a un buque inglés
Ayer fue un día de frenéticas negociaciones en la Cancillería. La estrategia diplomática de la Argentina de mantener inquebrantable al bloque de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en el reclamo por la soberanía de las islas Malvinas corrió serios peligros de fisura por un socio estratégico de la región: Perú tenía previsto recibir pasado mañana una visita de la fragata de guerra británica HMS Montrose , que patrulló en las aguas del Atlántico Sur, pero finalmente se decidió cancelar su llegada.
Luego de intensas gestiones del embajador argentino en Lima, Darío Alessandro, y de los diálogos telefónicos que hubo entre los cancilleres Héctor Timerman y Rafael Roncagiolo, el gobierno peruano de Ollanta Humala anunció en un breve comunicado que "ha quedado sin efecto" la visita de la fragata británica al puerto de El Callao.
Según anunció Roncagiolo en Lima, "esta decisión ha sido adoptada en el espíritu de los compromisos de solidaridad latinoamericana asumidos en el marco de la Unasur respecto de los legítimos derechos de la Argentina en la disputa de soberanía sobre las islas Malvinas , Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes".
La decisión de Perú resultaba contradictoria con lo adoptado 48 horas antes por la Unasur. En una cumbre que finalizó el sábado en Paraguay, los cancilleres de la Unasur habían aprobado un documento en el que se exhortó al Reino Unido a discutir con la Argentina la soberanía de las Malvinas. También allí se cuestionó la presencia militar de Londres en el Atlántico Sur.
